Sobrepoblación de perros y gatos, un reto

La sobrepoblación de fauna urbana y de compañía, como perros y gatos en zonas rurales del Sureste representa un reto crítico de salud pública, bienestar animal y equilibrio ecosistémico.

En contextos de vulnerabilidad socioeconómica, el acceso a procedimientos veterinarios especializados como la esterilización biológicamente segura, se convierte a menudo en un lujo inalcanzable, con costos que oscilan entre los 600 y mil pesos en la práctica privada.

La labor científica no siempre se circunscribe a las paredes de un laboratorio o al aula universitaria. En el ámbito de las ciencias de la conducta y la salud animal, el verdadero impacto de la investigación se mide en su capacidad de transferencia tecnológica y de intervención social directa en los territorios.

Cuestionamiento

Frente a esta asimetría socioeconómica y en pleno periodo vacacional, surge la interrogante: ¿Cómo movilizar el conocimiento científico para democratizar los servicios de salud animal y transformarlos en herramientas de desarrollo comunitario?

Para dar una respuesta a esta demanda en el territorio, la Red de Investigación en Medicina Veterinaria de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) desplegó la Primera Jornada Comunitaria de Bienestar Animal en el ejido San Isidro, municipio de Berriozábal.

Salubridad rural

En el corazón del ejido San Isidro, el comisariado ejidal Emilio León Ramírez expresó un agradecimiento a la universidad, a sus autoridades y especialmente a las y los jóvenes veterinarios en formación.

Durante su intervención, el comisariado enfatizó que en los contextos agrícolas los animales de compañía y domésticos no son entes aislados, sino que están integrados activamente en el orden familiar y comunitario.

Por ello, garantizar su sanidad, nutrición y control poblacional contribuye de manera directa al equilibrio biológico de los ecosistemas ejidales y al bienestar integral de las familias campesinas.

La investigación

El despliegue en campo contó con la representación de la Secretaría de Identidad y Responsabilidad Social Universitaria (Siresu-Unach), a través de su titular, Mónica Guillén Sánchez, y de la Dirección General de Investigación y Posgrado (DGIP), representada por Diana Lisbeth Ruiz Rincón.

Ruiz Rincón destacó que la interacción transdisciplinaria en el ejido genera insumos metodológicos de alto valor para las autoridades locales.