La Secretaría de la Defensa Nacional, a través de las comandancias de la VII Región Militar y 31/a. Zona Militar, destacó la participación de 47 binomios caninos que se encuentran dentro del Instituto Armado en la aplicación del Plan DN-III-E, así como su participación en otras actividades para detectar conductas delictivas.
Siendo en su mayoría perros de la raza belga malinoa y pastor alemán, los binomios caninos son conformados por un ejemplar canino certificado con pedigree, así como un escrutinio de sus padres, para luego ser entrenado por las fuerzas armadas y serle asignado un compañero integrado a la Sedena.
El militar y el canino se conducirán durante un periodo de entre 8 a 10 años en constante entrenamiento con el fin de aportar a la seguridad nacional, con actividades como búsqueda de personas, detección de estupefacientes y apoyo en operativos.
Dentro de las comandancias se tienen espacios específicos para el adiestramiento constante tanto del personal militar como de los binomios con que cuenta el instituto armado.
Este adiestramiento consiste en realizarle al perro pruebas de aptitud, de actitud, de temperamento, entre otras, para iniciarlo en la detección, búsqueda y rescate de personas durante la aplicación del Plan DN-III-E.
Los ejemplares caninos tienen un periodo de servicio activo en el ejército de 10 años, para después ser felicitados por su servicio, celebrar su retiro y si el compañero militar lo desea quedarse con él hasta sus últimos días.
Dentro de los cursos que se realizan hacia los binomios caninos están algunos que duran tres hasta seis meses.
Su presencia puede notarse en retenes, aeropuertos, edificios públicos o cualquier otro sitio en el que sean requeridos.
Para su cuidado hay una clínica veterinaria en la que son atendidos los ejemplares en servicio, además de aquellos que han nacido dentro de la institución armada y que pueden servir en un futuro. También existe un centro de adiestramiento canino en Ciudad de México.












