La intervención de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) solicitó una familia que estuvo en riesgo debido a una fuga en el cilindro de gas que le vendió una empresa, pero se encontraba defectuoso.
La señora Carmen Santos Pérez dijo que el 15 de mayo adquirió un cilindro de gas de 20 kilos, a la empresa Galgos, S.A. de C.V., pero éste empezó a presentar una fuga. Por ello, pidió la intervención de personal del Cuerpo de Bomberos, quienes controlaron la fuga y le decomisaron el cilindro en virtud a que presentaba un severo deterioro.
Señaló que en el recibo de compra no aparece ningún teléfono ni dirección de la empresa gasera, motivo por el cual procederá a interponer la denuncia ante la Profeco y Protección Civil, con la finalidad de que realicen las revisiones.
Y es que la mayoría de los cilindros que distribuyen son pintados pero presentan deterioro y por ese motivo se presentan las fugas.












