Solicitan atención a personas vulnerables

Solicitan atención a personas vulnerables

La Iglesia católica pidió atención especial a las personas enfermas y quienes cuidan de ellas, tanto en los hospitales, hogares y las comunidades.

Por lo tanto, hizo un llamado para que en la celebración de la vigésimo novena Jornada Mundial del Enfermo el próximo 11 de febrero, se manifieste la solidaridad, pero sobre todo la comprensión hacia quienes se ven afectados en su salud. 

En su mensaje dominical, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, expresó que el papa Francisco recuerda que su mensaje para esta celebración es la importancia que tiene el acompañamiento al enfermo de parte de toda la comunidad.

Afirmó que la experiencia de la enfermedad hace que “sintamos nuestra propia vulnerabilidad y al mismo tiempo la insustituible necesidad de otra persona”. 

Agregó que la enfermedad siempre tiene un rostro, incluso más de uno: “tiene el rostro de cada enfermo y enferma, también de quienes se sienten ignorados, excluidos, víctimas de injusticias sociales que niegan sus derechos fundamentales”.  

Señaló que la cercanía, la presencia y el apoyo que pueda darse a un enfermo “es un bálsamo muy valioso que brinda consuelo a quien sufre en la enfermedad y la relación con la persona enferma encuentra una fuente inagotable de motivación y de fuerza en la caridad de Cristo, como lo han plasmado los testimonios milenarios de hombres y mujeres que se han santificado sirviendo a los enfermos”.

Por tal razón, pidió que esta celebración debe ser un momento indispensable para fortalecer la fraternidad entre nosotros. 

Asimismo, señaló que al acercarse la fecha del inicio de la cuaresma, “en muchos sectores de la comunidad diocesana está la preocupación sobre cómo realizaremos las celebraciones del miércoles de ceniza y de los momentos penitenciales propios de estas fechas”. Dijo que darán instrucciones para que en el marco de la sana distancia y medidas preventivas contra el covid, “nos ayuden a vivir este tiempo en cada familia parroquial”. 

Finalmente, recordó que los sacerdotes deben velar prudentemente junto con su comunidad para que las normas de higiene, sanitización, uso de cubrebocas y sana distancia aún se continúen realizando, para que “ayuden a cuidar nuestra salud y poder vivir las celebraciones con más confianza”.