De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2018 (ENIF), 54 millones de mexicanos tienen al menos un producto financiero, de los cuales aproximadamente el 46 por ciento son mujeres, cifra que se ha visto influenciada por el mayor acceso a servicios financieros digitales.
La docente e investigadora, Georgina Marlene Álvarez Aquino, indicó que cuatro de cada 10 mujeres a nivel global no tienen cuenta financiera de ningún tipo, lo que representa alrededor de mil millones de mujeres sin acceso a servicios financieros formales.
Explicó que el aumento en el uso de la tecnología financiera digital, en particular la de los teléfonos inteligentes, ha facilitado el acceso a los servicios financieros, no sólo para las mujeres, sino también para las micro y pequeñas empresas, con costos más bajos y menores riesgos.
Sin embargo, dijo que la educación y formalización de la población son los principales retos en México para alcanzar una verdadera inclusión financiera, lo que deja en evidencia que aún falta redoblar esfuerzos para lograr grandes resultados.
Manifestó que las instituciones bancarias deberían promocionar el acceso a los servicios financieros no sólo aquellas mujeres con ingresos pequeños, sino a todos los mexicanos que tuviesen la intención de generar un ahorro formal, de forma accesible.
Álvarez Aquino, señaló que actualmente las mujeres mexicanas se interesan más por tomar mejores decisiones sobre el cómo y en qué gastan su dinero, pues muchas de ellas son el sustento de una familia.
Pero la mayoría de opciones de capacitación se encuentran a través de medios digitales, lo cual dificulta su acceso para las mujeres que viven en las zonas rurales del país.
La analista mencionó también sobre la importancia de fomentar el ahorro desde la infancia, ya que los mexicanos se están volviendo cada vez más dependientes de los créditos financieros, los cuales recomendó usar sólo en casos muy necesarios, porque podrían traer mayores dificultades que beneficios si no se manejan con cuidado.












