El presidente en Chiapas de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Guillermo Acero Bustamante, informó que un 70 por ciento de los empresarios adheridos al organismo aún están en la etapa de la construcción de un protocolo sanitario, requisito indispensable antes de abrir sus puertas a los comensales, sin importar el color del semáforo epidemiológico por el Covid-19.
Sin embargo, destacó que un 15 por ciento de los restaurantes en el estado recibieron la constancia que los acredita como espacios seguros para los clientes, debido a que cumplen con todas las disposiciones oficiales para recibir a los comensales.
Los adheridos a la Canirac recientemente sostuvieron una mesa de trabajo entre el Comité Directivo y personal de la Secretaría de Salud, reunión en la que detallaron la importancia del regreso a la nueva normalidad, tomando como base el control de la pandemia por el Covid-19.
“Entendemos, perfectamente, la situación sanitaria de contagio fuerte en el estado; por otro lado, debemos iniciar, gradualmente, la reactivación económica. Llevamos más de 100 días cerrados; se logró, después de muchas pláticas -con la autoridad- de que el sector restaurantero no es únicamente una unidad económica”, refirió el líder del sector.
Detrás de estos negocios, dijo, existe toda una cadena de valor, desde las personas que van al mar para atrapar productos pesqueros, hasta los proveedores que entregan la materia prima, es decir, el impacto de la emergencia sanitaria llega a 36 ramas distintas de la productividad.
Acero Bustamante celebró que el titular de la Secretaría de Salud en Chiapas, José Manuel Cruz Castellanos, en conjunto con otras autoridades sanitarias, autorizara que los restaurantes y establecimientos con alimentos condimentados oferten sus productos en comedor con un 30 por ciento de aforo pero, de forma exclusiva, para los espacios que ya tienen su protocolo aprobado.
Con la nueva medida implementada por la autoridad estatal y la municipal (en Tuxtla Gutiérrez), dijo, se espera que más negocios elaboren su reglamento sanitario, para que después lo envíen a la Canirac y, una vez que se apruebe por el Consejo de Salubridad, tendrán “luz verde” para comenzar sus trabajos.
Debido a que los datos de la pandemia están cambiando de manera permanente, por el momento no hay una fecha determinada para que los empresarios de la Canirac tengan la autorización de ofertar sus productos en comedor a más del 50% del aforo.
Aunque las autoridades locales ofertaron 500 millones de pesos a través de Nacional Financiera (Nafin), la mayoría de los empresarios no accedió a los préstamos, debido a que uno de los requisitos de la banca comercial es que los negocios registraran un promedio alto de ingresos, sin embargo, los establecimientos tardaron más de 100 días en abrir y no tuvieron posibilidades de generar dinero; ahora buscan nuevos esquemas de créditos.
Finalmente, Acero Bustamante comentó que están en un proceso de reintegración a la Canirac de los restauranteros de varias partes de Chiapas, particularmente de la zona Costa; uno de los obstáculos que han encontrado es que la situación económica está delicada en esa parte de la entidad.












