Para reducir riesgos entre la población y no generar daños en viviendas, en este 2019 serán retirados 180 árboles que se encuentran en malas condiciones o que ya cumplieron su ciclo de vida, puntualizaron autoridades de la Secretaría de Protección Civil del ayuntamiento capitalino.
Elizabeth Hernández Borges, encargada de la dependencia municipal, comentó que todos los derribos se están haciendo con previo dictamen de los especialistas, incluso, el proyecto contempla la reforestación.
Las actividades comenzaron desde hace dos meses sobre los libramientos, bulevares y las vías principales de la ciudad; hasta el momento se han retirado 115 árboles.
Esta estrategia, dijo, forma parte de la campaña “Limpiemos Tuxtla” y está enfocada en el retiro de los árboles secos, pero también están brindando atención para aquellos que presentan daños menores.
Los trabajos se llevan a cabo por la noche y la madrugada para evitar accidentes con los transeúntes o automovilistas que se desplazan por las zonas.
La funcionaria municipal aclaró que no todos los árboles requieren ser removidos, algunos presentan inclinación o follaje muy alto y es ahí donde personal técnico de Medio Ambiente dictamina si el ciclo fisiológico terminó.
Una de las situaciones que han encontrado en la ciudad, apuntó, es que existen árboles que, por altura o follaje, chocan con los cables de baja y alta tensión, por lo que mediante una coordinación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se realiza el mantenimiento en dichas zonas.
Hernández Borges reconoció que en este 2019 sí han tenido reportes de accidentes generados por árboles que han colapsado y dañado la energía eléctrica; en la temporada de lluvias suman 14 incidentes pero sin daños mortales.
Finalmente, aseguró que la campaña implementada por el gobierno municipal ha dado buenos resultados con la población, a tal grado que los mismos ciudadanos son los que reportan si existen otros sitios vulnerables.












