Sorprende en playas avistamiento de elefante marino

Una hembra en edad subadulta de la especie elefante marino y con tres metros de longitud fue captada, en un hecho atípico, sobre la playa de Puerto Arista, sin embargo, el animal no presentaba señas de alguna agresión en alta mar, así lo informó la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

De acuerdo con el pronunciamiento de la dependencia federal, se trata de un ejemplar que tiene su hábitat natural a más de siete mil 500 kilómetros, es decir, se mueven en la Patagonia, que pertenece a Argentina.

El reporte muestra que el lobo marino fue observado, primero, en la bocabarra (Boca del Cielo) sobre los manglares, en ese momento la población lo confundió con una ballena debido al parecido que tienen en el dorso.

Según los cálculos de los especialistas, se trata de un ejemplar que pesa entre 350 y hasta 400 kilogramos; su arribo a Puerto Arista sorprendió a los turistas, pues no es su zona para desplazarse de forma habitual.

Durante la revisión que se hizo, se constató que se podía mover por cuenta propia. Su estatus a nivel mundial es que es una especie en riesgo. “Durante el segundo avistamiento alrededor de las 2:45 de la tarde, el personal del Santuario Playa llegó al sitio donde se ubicó al ejemplar que había vuelto al agua, pues se asustó con la presencia de los turistas que se acercaban a grabar y tomarle fotos”, describió la Conanp.

Una de las situaciones que generó el avistamiento, es que el elefante marino al observar la presencia de las personas, se asustó y regresó al mar; fue hasta que elementos de corporaciones policíacas cercaron la zona cuando el animal pudo reposar en la playa.

“De acuerdo a la Coordinación del Santuario Playa de Puerto Arista y a los especialistas, el animal se encuentra saludable y sin algún tipo de herida, así como ningún indicio de captura incidental, por lo que no requirió ninguna acción de manejo.

A las 7:30 p. m. personal del santuario y de la región continuaban monitoreando al ejemplar en esta zona de la playa, que se encontraba ya libre de la presencia humana, perturbadora para el animal que volvió al mar durante su sorprendente pero momentánea aparición.