Desde pequeña se inició en el negocio del pozol, ayudándole a su mamá a vender el “vital líquido” de los chiapanecos, en el Mercado Juan Sabines (antes Díaz Ordaz). “Empezamos desde las tres de la mañana a trabajar, para que a las ocho estemos en el mercado”, explica para Cuarto Poder, Guadalupe Pineda Jiménez, vendedora de pozol desde hace 30 años.
Asimismo, comentó que el consumo de esta bebida ha empezado a disminuir desde hace algunos lustros, “anteriormente daban las tres de la tarde y ya no había pozol, hoy son las 6 y todavía tenemos”.
Sin embargo, señaló que la circunstancia obedece principalmente al consumo que empresas altamente reconocidas incitan en la ciudadanía, a pesar de la competencia que pudiese tener por parte de las otras vendedoras locales.
La situación empeora cuando hay un incremento en los precios de los insumos que Guadalupe utiliza para la elaboración de esta bebida, que en Chiapas se consume por tradición al medio día. Además indicó: “en el 2016 gastaba mil pesos, hoy gasto dos mil pesos para los materiales, por ejemplo la canela la comprábamos a 150 el kilo -en el 2016- y ahorita esta a 400 pesos”.
Pero destacó que a pesar de los aumentos, las pozoleras mantienen los mismos precios, los cuales rondan actualmente entre 13,15 y 30 pesos.
Asimismo, reiteró que la partida de los ambulantes callejeros ha sido de gran ayuda para el mercado, aunque detalló verse poco afectada en lo particular, pues apuntó “la gente nunca se queda a tomar pozol en la calle, siempre busca el mercado”.
Por otro lado, resaltó su alegría al decir: “es bonito que los jóvenes estén empezando agarrarle un amor al pozol y que ayuden a renacer esta tradición”, pues destacó la frecuencia con que estudiantes de diversas escuelas acuden a estos establecimientos, mismos que al igual que ella manifestaron su beneplácito al saber que el costo de su pozol no tendrá ningún aumento, por ahora.












