Subió la inflación, baja poder adquisitivo

Debido a que el kilo de cacao empezó a subir, lo que antes costaba entre 80 y 100 pesos, ahora cuesta 300. Diego Pérez / CP
Debido a que el kilo de cacao empezó a subir, lo que antes costaba entre 80 y 100 pesos, ahora cuesta 300. Diego Pérez / CP

De acuerdo con los últimos datos publicados por el Inegi, al corte de octubre 2024 la inflación repuntó a 4.76 % tras dos meses a la baja desde septiembre, con 4.58 %. Es decir, los precios de bienes y servicios en el país incrementaron al concluir el décimo mes del año, no así el poder adquisitivo de los consumidores.

En este sentido, realizamos una visita al mercado Juan Sabines, ubicado en el corazón de Tuxtla Gutiérrez, donde los locatarios constataron la subida de los precios en sus productos, desde las materias primas que usan, hasta el precio final para sus clientes.

Al tomar en cuenta los principales alimentos que incluye la canasta básica de un chiapaneco, como las frutas y verduras; la carne de res, pollo, pescado y puerco; y hasta el pozol. Encontramos que hoy por hoy, la cebolla y el aguacate son los productos que más han incrementado sus precios, con un costo actual de 40 y 120 pesos por kilo, respectivamente.

“Hace como tres, cuatro meses, el precio del aguacate subió y cuando sube, sube hasta 50 o 100 pesos por día. Una reja que trae como nueve kilos puede llegar a valer hasta mil 200 pesos. Por eso aquí —en el mercado— puede llegar a valer 180 pesos el kilo”, informó Martín, uno de los comerciantes entrevistados.

En cuanto al tomate, es una de las verduras que constantemente ha variado su precio de 25 a 28 pesos. El guineo seda o roatán, señaló que meses atrás “estaba muy barato, en 20 pesos, ahorita está en 30 pesos el kilo, y hace cinco años costaba 15 pesos”. “Contrario a la manzana, su precio no varía mucho —ya sea verde o roja—, el kilo cuesta entre 70 y 80 pesos. “Lo que ha subido mucho ahorita son los duraznos, en 160 pesos el kilo por la escasez”.

La zanahoria pasó de 18 pesos el kilo a 25. El chile jalapeño “subió la semana pasada, de 35 pesos a 45 pesos el kilo”. Mientras que el kilo de chile morrón se encuentra entre 80 y 100 pesos, y el chile poblano en 60 pesos el kilo.

La uva sin semilla en 150 pesos el kilo, mientras que la uva roja en 120. Sin embargo, se espera que para las fechas de diciembre el precio llegue a los 180 pesos.

Las carnes

Para las carnes, el kilo de res pasó de 180 a 190 pesos en los últimos cuatro meses. Y en algunos lugares hasta en 200 pesos venden el kilo. “Los que venden el canal incrementan el precio a cada rato, mas cuando empieza a finalizar el año, ya ni te avisan, cuando viene tu nota de venta ya subió un peso, dos pesos, tres pesos. Hace una semana llegó el último incremento, un peso, pero como es por kilo es bastante, tomando en cuenta que un canal puede llegar a pesar 130 kilos”, comentó otro de los locatarios.

En tanto el precio del pollo subió desde Semana Santa, “antes estaba en 75 pesos, luego subió a 78, y ahorita quedó en 80, pero para diciembre quizás suba a 85”, dijo la vendedora. Marcando una ganancia máxima de 10 pesos entre su proveedor y su cliente final.

Por otra parte, el pescado se encareció desde diciembre del año pasado, cuando el kilo de mojarra negra —lo que más compran— costaba 70 pesos y actualmente ronda entre los 85 y 90. El kilo de camarón fresco se encuentra entre 130 y 180 pesos, depende del tamaño. Y el cuarto de filete 250. “A lo largo del año el producto ha tenido un incremento de cinco pesos, no obstante las ventas han bajado hasta en un 50 %, por eso es importante que vengan al mercado los consumidores, donde todo está fresco y bien conservado”, abundó la propietaria del negocio.

¿Y el pozol?

Pasó de 25 pesos la jícara grande a 45, “debido a que el kilo de cacao empezó a subir, lo que antes costaba entre 80 y 100 pesos hace dos meses, ahora el kilo crudo —sin tostar— cuesta 300 pesos. Tenemos que subirle para seguir invirtiendo y más o menos tener una ganancia, sino cuál es el objetivo de trabajar”, puntualizó la entrevistada.

Sin duda, la inflación tiene un impacto directo en la economía de los consumidores al reducir su poder adquisitivo. Cuando los precios suben, los consumidores necesitan gastar mas dinero para adquirir los mismos productos o servicios que antes. Esto significa que, aunque sus ingresos se mantengan iguales, pueden comprar menos con ellos, y entonces tienden hacer prestamos o a endeudarse, dejando en la incertidumbre su futuro financiero.