Los mil 100 efectivos del Instituto Nacional de Migración (INM), Grupos de Protección al Migrante, Ejército Mexicano, Armada de México, Guardia Nacional, así como personal de salud y Protección Civil que el sábado fueron exhibidos en Tapachula por blindar la frontera sur, regresaron a sus cuarteles y ayer sólo unos cuantos vigilaban el río Suchiate, en la frontera con Guatemala.
Durante un recorrido por las orillas del afluente, se observó que en los pasos informales sólo hay dos agentes migratorios acompañados por dos o tres de la Guardia Nacional, algunos entretenidos en sus teléfonos.
Los agentes migratorios no piden documentos a todo el que ingresa por el río a bordo de las improvisadas balsas, construidas de neumáticos de tractor y tablas; la revisión la hacen al azar.
A lo largo de los 45 kilómetros entre Tapachula y Ciudad Hidalgo se mantiene el único punto de control, conocido como el Manguito, a cinco kilómetros de Tapachula.
Prestadores de servicios de alimentos, tricicleros, balseros, comerciantes de productos de abarrotes, que pidieron el anonimato por temor a represalias, calificaron como una farsa la exhibición militar que viene realizando el comisionado del INM, Francisco Garduño Yañez, en Chiapas y Tabasco, bajo el argumento de un operativo para sellar la frontera sur al paso de migrantes que buscan llegar a Estados Unidos.
Sin embargo, la exhibición de los federales, con armas de alto calibre y equipo antimotines, disuadió la salida del llamado Viacrucis del Migrante de Sur a Norte, previsto para ayer, Domingo de Ramos, aunque ya se anuncia la salida de una caravana el próximo martes, la cual partirá de San Pedro Sula, Honduras.











