Las hectáreas recuperadas de invasiones en la franja del Cañón del Sumidero se han regenerado por sí solas, lo que indica que los daños ocasionados por las colonias irregulares no son irreversibles, aún se está a tiempo para mantener la estabilidad ambiental con prontos desalojos.
Así lo indicó el director encargado de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en Chiapas, Adrián Méndez Barrera, al señalar que las zonas recuperadas tras el desalojo del asentamiento irregular La Fortuna han “reverdecido” completamente, por lo que el suelo no ha perdido su capacidad forestal.
“Los dos sitios recuperados de las invasiones, que suman un total de 26 hectáreas, ya muestran clara recuperación de los ecosistemas y del paisaje. Se hicieron acciones para favorecer la recuperación natural y hoy podemos ver que se están recuperando”, detalló Méndez Barrera.
Agregó que esto significa que el suelo de la zona no presentó erosión, representando así la conservación del clima natural, por lo que el daño se puede revertir en los suelos aún ocupados por otras cinco invasiones restantes en los alrededores de la caseta de cobro de los miradores del Parque Nacional Cañón del Sumidero.
Otra de las medidas que han contribuido a la forestación natural de la zona ha sido la construcción de un muro, lo que permite señalar un límite físico a posibles invasiones venideras, previniendo también la reinstalación de las colonias desalojadas.
“Se han implementado tres técnicas de recuperación, una tiene que ver con la conservación de suelos; otra que tiene que ver con la plantación de especies de ese sitio, producidas por el parque y la tercera es la recuperación natural, es decir, la naturaleza del ecosistema trabaja por si sola”, puntualizó.
De desalojar las otras invasiones asentadas se estaría a tiempo de recuperar y restaurar los sitios, con esto no solo se beneficiaría al ecosistema sino también a la población en general; ya que en esta zona se capta agua pluvial que nutre a afluentes, además de evitar erosiones.
“Tenemos una estación meteorológica importante automatizada en la parte más alta del Cañón y la variación climática entre la reserva y el centro de la ciudad son 12 grados centígrados, con lo que se demuestra que las áreas protegidas con un regulador climático”, abundó.
Denuncias penales
En cuanto a la estadía de las cinco invasiones restantes en la región Méndez Barrera indicó que se tienen ya siete denuncias penales a un número igual de presuntos líderes invasores y adicionalmente de colaboradores suyos, por lo que estos asentamientos jamás permanecerán.
“La misma mesa (interinstitucional) que trabajó en el desalojo de los sitios sigue laborando, pero todavía nos restan 21 hectáreas por recuperar. Las denuncias están tienen todo un proceso, la mesa sigue trabajando, nos detuvimos un poco por los temblores para trabajar en ello”, enfatizó.
Se tratan de denuncias contra personas en específico, donde las autoridades cuentan con nombres, direcciones y demás datos de las siete personas identificadas como responsables de los delitos ambientales.
Se tratan de las invasiones de la prolongación Las Águilas, Nueva Esperanza, Benito Juárez, Manuel Velasco Coello y Leticia Coello las cuales tendrán que ser desalojadas antes de que termine este 2017.












