Sugieren alternativas a los productos del mar

Con los productos locales se pueden preparar una variedad de platillos ricos y económicos. Diego Pérez / CP
Con los productos locales se pueden preparar una variedad de platillos ricos y económicos. Diego Pérez / CP

“Estos días estamos acostumbrados a cambiar nuestro hábito alimenticio y damos preferencia a los productos del mar; una temporada en que los comerciantes tienden a incrementar un poquito el precio a los productos, pero podemos optar por evitar que no lleven precisamente mariscos”, subrayó el chef e investigador de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Jesús Alberto Saldaña Argüello.

Vegetales, quelites, hongos y verduras, sustentó, pueden ser la opción para minimizar el consumo de pescados, sin embargo, recomendó que “si ya optamos por consumir algún tipo de marisco, hay que tener cuidado de comprarlos en establecimientos limpios, ya que son productos muy delicados y rápidamente se pueden descomponer por los calores que se están presentando”.

Por lo que verificar que estén lo más frescos posible y comparar los precios en varios establecimientos podría significar un ahorro importante.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en el marco de la temporada de cuaresma, se presentó un aumento para estos alimentos que forman parte de la canasta básica y parte de la tradición de cuaresma en la cultura mexicana.

Alimentos frescos como el camarón tuvieron un incremento del 1.49 %, el pescado un alza de 2.39 % y otros mariscos en 0.59 %; alzas que también se vieron en enlatados como el atún y sardina, con costos en 0.58 % y otros pescados de conserva con aumentos del 0.62 %.

Se le suman los aumentos por inflación general anual, que de acuerdo al Índice Nacional de Precios al Consumidor, los productos agropecuarios tuvieron aumentos importantes: camarón 13.63 %, pescado 12.01 % y otros mariscos 13.98 %.

Recomendaciones

Si no vamos a consumir algún pescado, explicó el investigador, se pueden hacer algunos guisados con vegetales, “basta con irnos a los mercados y ver la diversidad de productos”, como tubérculos, quelites e incluso hongos, los cuales pueden ser buenas opciones.

Y enlistó que “una sopita de elote, una cremita de chipilín, guisado de acelgas con jitomate, calabacitas rellenas o gratinadas, en recuerdo de lo que mi mamá acostumbraba a preparar, también unos chayotes rellenos de queso y capeado con una salsa de jitomate; con todos estos platillos estamos evitando el consumo de carnes rojas y muchas son opciones bastante económicas”.

Y como guarnición, concluyó, puede hacerse un arroz blanco o un puré de papa, “y no tendremos la necesidad de estar consumiendo productos tan caros”.