El titular de la Agencia de Gestión Urbana de la Ciudad de México (CDMX), Jaime Slomianski Aguilar, expuso —ante integrantes de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) de América del Norte— cómo el Gobierno de la CDMX enfrenta con responsabilidad el problema de la basura a través de la incorporación de tecnologías de termovalorización y biodigestión.
Slomianski Aguilar resaltó que estas tecnologías tienen más de 30 años demostrando con eficacia el procesamiento de los residuos inorgánicos y sobre todo son amigables al medio ambiente.
Lo anterior, en el marco de la Sesión Ordinaria del Comité Consultivo Público Conjunto, órgano que integra la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), evento que tuvo lugar en la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez.
Ahí, el city manager de la CDMX sostuvo que la puesta en operación de estas tecnologías de punta, no son iniciativas que se encuentren en papel. “Ya son una realidad, pues en breve se dará a conocer el fallo de la licitación para el diseño, construcción, operación y mantenimiento de la planta de termovalorización”.
Licitación
Adelantó que en breve el Gobierno de la CDMX también publicará la licitación para el diseño, construcción, operación y mantenimiento de una planta de termovalorización y biodigestión que procesará 4 mil 500 toneladas de residuos orgánicos mezclados.
De acuerdo al funcionario, derivado de la basura, a través de la nueva planta se producirá energía eléctrica para mover el metro de la ciudad.
Finalmente, refirió que una planta de estas dimensiones cuesta alrededor de 500 millones de dólares, monto que la ciudad no invertirá de un solo golpe, pero sí a través de una licitación mediante un PPS, que son las inversiones público-privadas con proyectos de prestaciones de servicio a largo plazo.












