Sumergido en desnutrición y analfabetismo, denuncian

Desde el 2005 se tenía detectado que en Teopisca aproximadamente el 41% de la población era analfabeta, una cifra que no ha disminuido en el 2016, así lo dio a conocer Ana María Elena Hernández Muñoz, representante y coordinadora de la Fundación Ach Banomil, encargada de combatir el analfabetismo y la desnutrición en el poblado.

Los sectores poblacionales que padecen el analfabetismo mayoritariamente son madres de familia dedicadas al hogar y niños que cursan entre los primeros y cuarto grados de primaria, todos de origen indígenas.

“El analfabetismo ha disminuido porque ha crecido el número poblacional, o sea, entre más gente hay pareciera ser que esta problemática disminuye pero en realidad ha aumentado; por ejemplo, hay niños en quinto grado que no saben leer ni escribir adecuadamente”, añadió Hernández Muñoz.

La representante de Ach Banomil considera que durante años la Federación ha mantenido, a las distintas poblaciones rurales, dentro de una ignorancia de raíz conveniente.

Otra de las situaciones que mencionó fue el ausentismo de los docentes en algunos centro educativos del lugar, donde hay situaciones que los profesores solo acuden a dar clases tres veces por semana y en horario de aproximadamente tres horas cada día.

“Por el momento enfocamos nuestro apoyo en una comunidad del municipio, donde te puedo decir que habitan 400 personas, de las cuales un 60% no sabe leer ni escribir”, puntualizó Ana Hernández.

En cuanto a desnutrición, la experta comentó que de igual manera las poblaciones de amas de casa y niños recién nacidos hasta los tres años, padecen diferentes grados de desnutrición en comunidades rurales de Teopisca.

Ante ello, dicha fundación regala leche en polvo para bebés en etapa de lactancia que reemplaza los nutrientes de madres que les hace falta. Ach Banomil se enfoca en prevenir la desnutrición y no en combatirla, ya que mediante la prevención se pueden evitar daños orgánicos a futuro, como es la anemia.

“Es mucho más fácil prevenir que eliminar, con los apoyos del Instituto de Desarrollo Social (Indesol) hemos visto que esta problemática se ha reducido, por ejemplo, ya encontramos a niños que al terminar el preescolar salen con peso y talla casi ideales”, finalizó Hernández Muñoz.