Surgen nuevos testimonios sobre el caso Cesmeca

Algunas estudiantes, por la situación de pandemia, no lograron interponer una queja de manera formal y presencial. Cortesía
Algunas estudiantes, por la situación de pandemia, no lograron interponer una queja de manera formal y presencial. Cortesía

Tras la inhabilitación de cuatro académicas pertenecientes al Posgrado de Estudios e Intervención Feminista (PEIF) impartido en el Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca) y frente a los diversos pronunciamientos y réplicas al hecho, estudiantes y profesoras compartieron experiencias de discriminación y racismo vividas al interior de dicho posgrado.

Testimonio

A través de un documento se narra la imposición de un “feministómetro” al interior de las aulas, con el cual se medía el nivel de feminismo que cada estudiante ejercía durante los estudios.

“Seguramente leerlo suena tan divertido como ridículo, pero en la práctica perdía gracia” se lee en el documento sin firma, que detalla cómo a partir de elementos como la orientación sexual, el estado civil y hasta el color del piel, se juzgaba qué tan feministas eran las estudiantes.

En el testimonio explica que, pese a estas situaciones, la condición de pandemia evitó que tanto ella, como estudiante, así como algunas profesoras de ese momento, interpusieran una queja formal y presencial.

Otro de los testimonios, dado por la investigadora de el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Araceli Calderón, denunció, entre otras situaciones, el deseo de control académico y el uso de estudiantes como capital político para validar sistemas jerárquicos dentro del Cesmeca.

“Aquí se vale una segunda reflexión” señala Araceli Calderón. “¿Se vale que profesoras utilicen, ya sea por afinidad feminista o con base en formas veladas de coacción, a las estudiantes para defender sus intereses personales?”.

“En este hito, en el que las profesoras rescindidas no admiten su responsabilidad en el ejercicio de sus violencias sistemáticas como causas de su destitución, nos parece fundamental que nuestra palabra aparezca para traer a la memoria más de una década de abuso de poder”, indicaron.