Varados por las lluvias y vientos se encuentran pescadores ribereños y de alta mar de la región Istmo Costa, por lo que crece la desesperación de no poder entrar a realizar sus faenas.
Debido a los percances y desaparición de los hombres del mar, por desafiar las fuerzas de la naturaleza que se han registrado en esta región, los pescadores han paralizado sus acciones y se mantienen en espera que el mal tiempo desaparezca.
A través de las diferentes cooperativas pesqueras los líderes se han dado a la tarea de realizar reuniones extraordinarias y de última hora para anunciar a los socios sobre las indicaciones de la capitanía de puerto.
Y es que se han registrado fuertes chubascos de más de 80 kilómetros por hora que fácilmente podría volcar las embarcaciones o hundirlas.
Feliciano Cruz, oriundo de la Bahía de Paredón y representante de una cooperativa pesquera, señala que los vientos hacen que las olas sean más intensas en el cordón estuario y en alta mar aumenta su furia, siendo un peligro el no no acatar dichas advertencias, ya son muchos los pescadores que han muerto ahogados y otros nunca aparecieron.











