Debido a problemas financieros que hay en la entidad, el servicio que prestaban los concesionarios del Conejobús se suspendió en Tuxtla Gutiérrez desde este martes 26 de septiembre, se espera que en los próximos días regresen a trabajar con normalidad, dijo Alvaro Robles, secretario técnico de la Secretaría de Transportes en Chiapas.
En ese sentido, comentó, en estos momentos no hay un fondo financiero para atender la demanda, pero se trabaja para que el servicio se rehabilite de manera habitual; debido a la contingencia, el Estado está destinando la mayor parte de sus recursos económicos para atender las necesidades de la población afectada el pasado 7 de septiembre por el terremoto.
Puntualizó que también existen, por lo menos, 30 unidades de este transporte que fueron vandalizadas en los movimientos magisteriales, pero también estudiantes y grupos sociales han afectado a los vehículos, porque utilizan el daño a un bien público como una forma de protestar o de rebeldía.
Al preguntar el monto que reclama la parte afectada, reconoció que desconoce la cantidad exacta, aunque lo más importante es resolver el conflicto. Aunque se trata de una de las rutas más solicitadas por la trayectoria que tiene en la ciudad, según Alvaro Robles, no se puede activar un Plan Emergente, porque se pretende resolver la inconformidad, pero también porque hay socios activos en la ruta 1 y 2.
“Suponer un Plan Emergente sería de alguna suerte menoscabar o afectar los derechos de los señores socios del Conejobús, aquí el tema es resolverlo. Ahora, hay rutas alternas que caminan paralelas al Conejobús”, agregó.
Es importante mencionar que el pasado 19 de abril de este año, algunos socios de este transporte realizaron una protesta en las instalaciones de la Torre Chiapas, porque en ese entonces les debían tres meses de salario. En ese momento, José Alonso Rincón Gumeta, comentó que de las 90 unidades que había del Conejobús, solamente funcionaban 30 vehículos en las dos rutas.












