Sergio Granda * CP. Por lo menos unos dos mil niños son atendidos al año por presentar algún cuadro severo en vías respiratorias en el servicio de Alergia e Inmunología.
Un 50 por ciento de estos pacientes tiene alguna causa derivada del humo de tabaco y el tratamiento tiene un costo de entre 800 y mil 200 pesos, informó Héctor Gerardo Acuña Martínez, alergólogo e inmunólogo del Hospital de Especialidades Pediátricas.
Explicó que estos cuadros de tos, cuando son persistentes, se convierten en una de las causas más recientes por las que muchos menores son ingresados a este nosocomio de tercer nivel, misma que puede ser crónica, por más de ocho semanas, sub-agudas y agudas que van de algunas semanas a meses de duración.
Acuña Martínez dijo que es importante saber que este mal llega a ocasionar múltiples tratamientos médicos, por ello cuando los mismos ocurren sin respuesta satisfactoria, aparece la frustración de los padres de familia.
Argumentó que la piedra angular de este proceso es saber qué la originó, porque estas causas pueden ser múltiples. Una de ellas es cuando la tos es por cuadro viral y queda la inflamación de la nariz o mucosa nasal, cuando secreta moco blanco o verde, mismo que cae en la parte de atrás de la garganta, lo cual se conoce como tos por descarga retronasal. En ocasiones a la tos persistente le cae una bacteria, otras es por cuadros alérgicos, o como cuando el niño corre pero se agita rápidamente, como si no tuviera condición física. Pero también puede ser por cerradura de bronquios y por eso llega el cuadro asmático, que usa a la tos como mecanismo de defensa para poder ingresar más aire al organismo.
El alergólogo recomienda que cuando el pacientito sufre de tos persistente, por procesos alérgicos infecciones o bacterianos, primero hay que descartar un cuadro de defensas bajas o sistema inmunológico flojo, o incluso de causas alérgicas. Después hacer un estudio para fijar dónde está el problema y así dar un mayor tratamiento para un resultado más positivo.
Finalmente dijo que lo importante es que los niños sean vacunados, no automedicarse, así como que los padres de familia guarden sus recetas de los tratamientos médicos recibidos.











