Considerada como la montaña más alta en el sureste de México, el volcán Tacaná se ha convertido en uno de los lugares preferidos de visita para los turistas en la temporada de vacaciones, sin embargo, se enfrenta a problemas relacionados con la falta de educación ambiental de la población.
Francisco Javier Jiménez González, director de la reserva de la Biosfera del Volcán Tacaná de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), lamentó que se sigan enfrentando problemas relacionados con el acumulamiento de residuos sólidos, pese a que los compañeros de las comunidades limpian la zona.
No obstante, en siguientes días se llevará a cabo una campaña de recolección de basura en coordinación con la presidencia de Unión Juárez, con los brigadistas y prestadores de servicios sociales. Los desechos orgánicos e inorgánicos se generan desde los puntos accesos hasta la cima del cráter.
Entrevistado sobre el tema, resaltó que en esta temporada de vacaciones han registrado más de siete mil 500 turistas que han escalado el coloso; el 65 por ciento lo hace por Talquián y el resto por Chiquihuites.
El volcán Tacaná también es la segunda montaña más grande de Centroamérica, donde la población encuentra como atractivo el bosque de niebla, de pino tropical y un páramo que se parece mucho a los que se encuentran en la parte andina.
Se le suma que es el segundo lugar de distribución de orquídeas en Chiapas, además alberga una gran cantidad de aves, desde las acuáticas hasta las migratorias y las residentes.
Con respecto a los incendios forestales, un siniestro se presentó sobre el lado de Guatemala y se originó a causa del uso de los juegos pirotécnicos; personal de las comunidades cercanas apoyaron en el control y después para erradicarlo por completo.
En estos momentos, dijo, existe material que está muerto y sirve de combustible (producto de los fríos que se han generado) para expandir las llamas y que ha provocado la movilización de los cuerpos de emergencia.
En esta temporada de vacaciones, puntualizó, se han registrado más accidentes que en otros años, sin embargo, no han sido trágicos ni fatales. Fueron siete los percances registrados, entre personas con fracturas de tobillo, caídas, golpes y visitantes que ya no pudieron descender.
Finalmente, comentó que existen turistas que, por ahorrarse el pago de cuota de recuperación, ingresan al lugar sin anotarse pero que, al no conocer la montaña, requieren de la ayuda de los guías y personal de la comunidad tiene que hacer los rescates.












