"De acuerdo con reportes de la agencia de noticias AP, con base en informes de la Casa Blanca, Estados Unidos ha gastado 90 mil millones de dólares durante diez años en la custodia de su frontera sur, lo cual sin embargo, pese a haber disminuido el número de migrantes que buscan entrar a ese país, no ha podido impedir el creciente flujo de drogas procedentes de México. Y por si fuera poco lo anterior, hay pruebas de que a pesar de la utilización de perros amaestrados, equipos de rayos X, aviones no tripulados, soldados de la Guardia Nacional, etcétera, personal de Protección Fronteriza ha caído bajo el dominio de la corrupción del narcotráfico mexicano.
""Creo que nuestra gente de seguridad en la frontera ha sido infiltrada por los cárteles y eso comenzó hace 12 ó 15 años"". Ésta no es la confesión de un funcionario de un pequeño país centroamericano que habla de sus soldados y policías corrompidos por el poder económico de los cárteles mexicanos, sino de un inspector veterano de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos.
La lucha contra el narcotráfico y en general contra el crimen organizado que lacera en México a extendidos estratos de la sociedad, afecta en efecto al país más poderoso del mundo y de igual manera a todos los países. La sociedad debe estar conciente de este problema y en esa medida respaldar a las autoridades federales que han tomado el problema en sus manos como una prioridad.
El presidente Felipe Calderón ha recibido en este sentido un sinfín de críticas por parte de grupos que han resultado lastimados por este fenómeno social, sin embargo no puede pasarse por alto que la voluntad del Gobierno Federal responde a principios de máxima urgencia, pues haber eludido encarar el problema que enfrenta este país en este momento hubiera sido un error de graves consecuencias para la sociedad en general.
No cabe duda que encarar este desafío que tiene a muchos actores políticos y sociales azorados ante la violencia extrema que ven, es un hecho histórico que hoy se está escribiendo con sangre, pero también es indudable que la posición que adopten quienes están llamados a intervenir en una solución quedará igualmente escrito para la lectura de todos en el futuro.
¿Qué le pasó a este país?, se ha escuchado preguntar al presidente Felipe Calderón, al referirise a lo que esta sucediendo en México ahora. Es la misma pregunta que muchos mexicanos se hacen. ¿Cómo pudimos llegar hasta allí?
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