"Roberto Fuster * CP. Angelina Ruiz, una joven de 18 anos, originaria de San Juan Chamula tuvo que emigrar al norte del país debido a la situación precaria en la que viven sus familiares y ante las escasas posibilidades de sobrevivir en un medio rural de los Altos de Chiapas.
Con el bachillerato terminado y con la esperanza de mejorar su vida, Angelina buscó trabajo con un sueldo que le permitiera mantener a sus padres y hermanos, sin embargo las vacantes en las tiendas ofrecían un salario raquítico el cual no era suficiente para ella y su familia.
Ante la desesperación y la situación de pobreza, Angelina optó por buscar la manera que le permitiera salir del medio rural para aventurarse y buscar un mejor sustento para su familia: ""el sueno americano"". Ella puso su vida en manos de un ""pollero"" que le prometió un trabajo en Tijuana para que le pudiera pagar el viaje y luego la pasaría a Estados Unidos.
Las escasas oportunidades en los medios rurales para vivir ""dignamente"", obliga a cientos de mujeres como Angelina buscar fuera de sus comunidades una mejor forma de vida, nuevas oportunidades y un sustento para su familia.
En Chiapas, dos de cada tres indígenas campesinos, entre los 15 y 35 anos, han emprendido el éxodo hacia la tierra del dólar o ya están pensando en hacerlo, dijo Arturo Lomelí González, antropólogo social e investigador.
Entrevistado en San Cristóbal de las Casas, el investigador aseguró que actualmente no son sólo los hombres, ""cientos de mujeres están optando por el sueno americano; la situación precaria en la que viven las obliga a emigrar, la condición de vida aquí es difícil"".
En el municipio de San Juan Chamula, cuarto receptor de remesas en el estado, 50 por ciento de la población toma la iniciativa de emigrar al norte del país, para luego cruzar a Estados Unidos donde más de un familiar los espera.
Ejemplificó, el caso Ohio y Dallas -EU- donde hay comunidades de chamulas que trabajan y mandan dinero a sus familiares, ""los que logran pasar se reúnen con sus familiares; quienes les buscan trabajos en granjas"".
El Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria (Ciepac), senala que Chiapas se ha convertido, en uno de los principales estados expulsores de mano de obra a Estados Unidos, según un estudio realizado por El Colegio de México.
Asimismo, las estadísticas de receptores de remesas en los estados mexicanos ha cambiado drásticamente en los pasados tres anos, ya que Chiapas pasó de ocupar el lugar número 27 entre las entidades que recibían remesas en 2000 a la posición 11 en el primer semestre de 2004, por arriba de entidades tradicionales de emigrantes, como Zacatecas.
De acuerdo con el censo del ano 2000, más de 35 mil indígenas originarios de Chiapas (4.5 por ciento de la población) viven y trabajan en Estados Unidos u otros puntos de la República Mexicana.
""La emigración de los indígenas ya no es considerada un fenómeno, sino una cotidianeidad, en las comunidades, es habitual ver a jóvenes con una nueva forma de vestir, modismos, dinero y con artículos que reflejan la cultura estadounidense"", senaló Lomelí González.
Ahora -indicó- en las comunidades rurales es común ver carros, camionetas y casas construidas con material, lo que muestra el trabajo de la migración, eso es constante, cada ano cientos de indígenas salen de sus hogares en busca de esperanzas.
Ellos -los indígenas- conocen bien los mecanismos para migrar, desde las contrataciones hasta la forma de vida en el país norteamericano; por lo regular son jóvenes que terminan la secundaria los que emprenden ese viaje, apuntó.
Al no tener posibilidad de empleo o trabajo -expresó- los indígenas buscan una forma de subsistir; en la actualidad el campo no les deja nada, y optan por el sueno americano.
Recordó el caso de un indígena tzotzil, que al terminar la secundaria finalizó el apoyo educativo por parte de gobierno, por lo que sus padres al no tener recursos económicos para que continuara sus estudios decidieron enviarlo a trabajar a EU.
Cada día 14 indígenas mexicanos dejan sus lugares de origen para irse a Estados Unidos, lo que ha provocado que en la última década más de 400 mil hayan migrado, afirmó la antropóloga social Margarita Nolasco hace unos días en la Séptima Reunión Nacional del Proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México en el Nuevo Milenio.
""Sin el dinero que los indígenas envían a sus comunidades resurgiría con intensidad la guerrilla. Las remesas han servido como una válvula de escape para una situación económica crítica"", indicó Nolasco.
Por otra parte, Lomelí González reveló que el campo chiapaneco muestra una de las poblaciones rurales más densamente poblada y que por lo tanto la tierra se encuentra limitada. Y la que está ocupada, sin los recursos para aprovecharla.
""El campo chiapaneco es una de las regiones rurales más densamente pobladas, en la zona de los Altos y Tapachula hay hasta 700 habitantes por kilómetro cuadrado, es decir hay poca tierra disponible, ese un hecho"", recalcó el investigador.
Pese a los cientos de migrantes chiapanecos que regresan a sus comunidades con el fracaso de no encontrar ""el sueno americano"". Cada día dos de cada tres indígenas se encuentran en el proceso de decisión, el de ""buscar una vida digna"".
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