Tan sólo fue un favor papal

"Oscar Gutiérrez * CP. La Iglesia Católica de Chiapas mantiene firme su opción preferencial por los pobres y los desamparados, ""por las víctimas de los sistemas económicos"", porque en ellos está la conciencia de la solidaridad cristiana, aseguró el arzobispo Rogelio Cabrera López, quien a 18 días de la creación de la arquidiócesis de Chiapas con sede en esta capital, reveló que por encima de los méritos eclesiásticos prevaleció ""el favor"" del Papa Benedicto XVII.

Monsenor Cabrera López es un hombre sobrio y reposado, desgrana con precisión y al pormenor el múltiple paisaje espiritual y material de Chiapas, con sus desafíos, suenos y realidades. Pobres que emigran, indígenas desesperanzados y samaritanos modernos que deben continuar la obra social de la Iglesia. Todos ellos caben en la bitácora de la fe y la obra del líder religioso, formado con los jesuitas en la Universidad Gregoriana de Roma.

La asunción en la jerarquía de la Iglesia Católica de Chiapas del arzobispo de 55 anos, originario de Tacámbaro, Michoacán -llegó al obispado de Tapachula en 2001 y al de esta ciudad tres anos después- sorprendería más si no fuera porque en la última década aquí se forjaron también los actuales arzobispos Felipe Aguirre Franco de Acapulco, Guerrero, y José Luis Chávez Botello, de Antequera, Oaxaca.

La tarde del pasado 14 de enero el nuncio apostólico Giuseppe Bertello trajo la bula pontificia que declaró arquidiócesis al obispado de Tuxtla Gutiérrez -creado el 25 de julio de 1965 con el obispo José Trinidad Sepúlveda- y designó arzobispo de esta demarcación religiosa -que aglutina las diócesis de San Cristóbal de Las Casas y Tapachula- a monsenor Cabrera López, quien es licenciado en Teología y Sagrada Escritura.

La determinación del Papa Benedicto XVl sorprendió a católicos y observadores que advirtieron que la designación pontificia correspondía por derecho natural a la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, administrada por el obispo Felipe Arizmendi Esquivel, como reconocimiento a su lucha secular en el evangelio y la defensa de los derechos humanos de pobres, indígenas y marginados.

La tradición de aquella demarcación católica es larga y está considerada la ""madre"" de las diócesis del estado. Creada en 1539, recién implantado el cristianismo por la conquista espanola, su primer obispo circunstancial fue fray Bartolomé de Las Casas, ya que quien fue designado originalmente murió durante la travesía a esas tierras.

""La decisión entre la diócesis de esta ciudad y la de San Cristóbal de Las Casas fue difícil por la innegable historia secular de esta última. Es la iglesia madre de las diócesis de Chiapas; de cualquier forma tenemos que reconocer que ser arquidiócesis es un favor que hace el Santo Padre, no es, creo yo, por muchos méritos, ni nada. Se tenía que tomar la decisión y la balanza se inclinó un poquito hacia Tuxtla Gutiérrez"", precisa el arzobispo.

No hay dudas ni titubeos, si bien alguna interjección para que el jerarca religioso recorra la mirada sobre los lomos de los libros de su estudio, donde conviven textos teológicos con un moderno equipo de cómputo y un cuadro de autor anónimo que simboliza el árbol genealógico de Jesucristo, herencia de uno de sus antecesores, el arzobispo Aguirre Franco.

-zCuál fue el criterio del papa Benedicto XVI para decretar que Tuxtla Gutiérrez fuera la arquidiócesis de Chiapas, al aceptar la creación de una nueva provincia eclesiástica en el país?

-Ha sido una decisión difícil, es innegable el trabajo intenso de los obispos de Chiapas; pero la decisión se tomó por la razón que sea, Tuxtla Gutiérrez se convirtió en la capital del estado, que lo privilegia con mayores posibilidades de oportunidades y desarrollo, es la ciudad principal no de nombre, sino de hecho""

""La ciudad tiene además un liderazgo especial en Chiapas, reconozco a los obispos que me antecedieron para consolidar la diócesis, que pese a su juventud tiene las estructuras necesarias de una iglesia: el seminario que prepara a los jóvenes, su facultad de Filosofía es reconocida a nivel civil y le da prestancia intelectual a la institución"", explicó monsenor Cabrera López.

Ya es noche en las estancias de la curia. La jornada arzobispal de este domingo ha sido larga en la celebración de la homilía, reunión y visita a fieles de Berriozábal. Después de la entrevista seguirá la revisión de documentos y la correspondencia que llega al buzón electrónico.

Por ello, quizá, los ojos del ministro del culto católico destellan más y se humedecen cuando dice convencido: ""Tenemos que reconocer que ser arquidiócesis es un favor que hace el Santo Padre, no es, creo yo, por muchos méritos, ni nada. Se tenía que tomar la decisión y la balanza se inclinó un poquito hacia Tuxtla Gutiérrez""

Los alcances y compromisos que acarrea la nueva investidura y jurisdicción clericales están sujetos a un orden prioritario. En éstos, la opción preferencial por los pobres, los marginados, las comunidades indígenas y los migrantes en su ruta por dignificar la vida y consumar la libertad económica que proporciona el trabajo remunerador.

La lucha de la Iglesia Católica va más allá de los debates y referencias alrededor de corrientes como la teología de la liberación e historias de samaritanos, aunque en la sustancia de la labor pastoral prevalece la opción preferencial por los pobres y olvidados de siempre.

""Las realidades se imponen, la Iglesia no puede ser como aquellos que pasaron frente a aquel hombre herido, tenemos que enfrentar esos retos humanos que aparecen a nuestros ojos, hacen falta nuevos samaritanos, pues así tuviéramos un desarrollo de primer mundo, siempre hay gente que sufre y pobres, víctimas de sistemas económicos o de su propia historia familiar, que deben ser apoyados por la Iglesia Católica"", enfatizó el ya ex obispo tuxtleco.

""El cuidado de los más pobres y de los enfermos es encargo de Cristo. Eso no puede olvidarse, ni dejar a un lado. El papa Juan Pablo II dijo que tenemos que mirar a Cristo en su palabra, en la liturgia y en los pobres, ahí está esta la mayor conciencia de los creyentes. Podemos decir que la opción tiene que ser siempre preferencial por los pobres"", argumentó.

En la agenda de la arquidiócesis están también los desafíos de los nuevos rostros de Chiapas, configurados por lo que el arzobispo clasifica como la emergencia indígena -incluidas las demandas y necesidades de quienes se alzaron en rebeldía en 1994- y la migración que sale de la región así como la que pasa por el territorio, proveniente de Centroamérica.

-Se habla de comunidades fantasmas, de pueblos enteros que se van, zes tan grave la migración de Chiapas?

-""Creo que no es aún alarmante, preocupante sí, pero no alarmante, todavía Chiapas tiene muchas raíces que retienen a la población, la gente abandona sus tierras por una necesidad grave o por objetivos de otro orden, si bien la migración afecta seriamente la región, y el fenómeno es correlativo al problema agrícola que se padece""

Cabrera López puntualizó que por décadas los obispos caminan junto a migrantes e indocumentados, ""los obispos han sido intercesores ante el gobierno y logrado el trato humanitario, especialmente para guatemaltecos, como ocurrió sobre todo en la época de los refugiados, después cuando hubo mucha migración para el trabajo del café"".

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