Tapachula es rehén de la incapacidad del Gobierno Federal por no dar solución al problema migrante.
La población en general, empresarios y turistas no pueden realizar sus actividades normales porque el centro de la ciudad, parques, espacios públicos, banquetas y comercios están invadidos por miles de migrantes que se acumulan desde hace mucho tiempo y que diariamente llegan sin que haya un programa integral de atención.
En entrevista, Aníbal Enrique Núñez, secretario de Pro Centro Tapachula A. C., asociación civil de comerciantes y empresarios que busca el fortalecimiento económico y social, señaló que no se trata de discriminación sino de exigir al Gobierno Federal a través de sus instituciones que asuman su responsabilidad para atender el grave problema.
Dijo que el INM se ha mostrado apático a las exigencias de la sociedad que busca también hacer valer su derecho a tener una ciudad limpia, sin contaminación, sin riesgo de enfermedades que son traídas de otros lugares y espacios de recreación que en la actualidad no existen, ya que el centro se ha convertido en un campamento migrante sin servicios sanitarios.
Mencionó que Tapachula y el centro de la ciudad es un caos, huele mal, ya que miles de extranjeros toman estos lugares como espacios para dormir, hacer sus necesidades, realizar sus negocios e incluso para ingerir bebidas embriagantes. El INM hace esporádicamente operativos.
Un día realizan un plantón, colocan casas de campaña en el día, agreden a autoridades y civiles, y nadie actúa en consecuencia. Esta situación ha provocado que la gente ya no vaya tanto al centro y que los negocios tengan graves pérdidas económicas.
La petición al Gobierno Federal es “atenderlos o deportarlos, pero no entretenerlos”.











