Teatro experimental de Chiapas en Bellas Artes

Teatro experimental de Chiapas en Bellas Artes

Todo un éxito resultó la presentación de la obra de teatro “Frontera junto al mar”, que estrenó ayer el grupo de teatro experimental de Chiapas en el Palacio de Bellas Artes (INBA). Obra teatral de largo aliento, de diálogos vivos, intensos; buen manejo del suspenso; excelente caracterización e interpretación de los personajes que hizo que se identificara el público con los actores; las acciones predominan más que las palabras. Hubo un lleno total. Los simpatizantes de los diversos grupos teatrales los alentaban con porras, gritos y vivas.

La obra “Frontera junto al mar”, del novelista José Mancisidor, es una adaptación teatral bajo la dirección del dramaturgo Marco Antonio Montero (Ciudad de México 26 de agosto de 1926–7 de febrero de 1979), con escenografía del maestro Luis Alaminos Guerrero (España 1930–Tuxtla Gutiérrez 2000), misma que resultó triunfadora en el Primer Concurso Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), que se llevó a cabo ayer lunes 31 de mayo de 1954.

De los premios: al mejor grupo: $3,000.00; a la mejor dirección: $2,000.00; a la mejor obra inédita escrita después de 1917: $2,000.00; al mejor actor: $1,500.00; y a la mejor actriz: $1,500.00. Se inscribieron 18 grupos de teatro. El estado de puebla participó con dos grupos; Culiacán, dos; Toluca, tres; Veracruz, cuatro; y con uno: Morelia, Ciudad Madero, Saltillo, Chihuahua, Cuatro Caminos, Tuxtla Gutiérrez y uno no identificado, comentó el periodista Armando de María y Campos, en su artículo: “Autores e intérpretes por concurso”, publicado en el Novedades del 9 junio 1954.

Fue de esta manera como el joven dramaturgo Marco Antonio Montero, maestro y director teatral enviado a Chiapas por el INBA, en junio de 1953 (de sólo 27 años) se convirtió con esta obra en el iniciador del teatro profesional en Chiapas. Sin embargo, la decisión del jurado calificador fue dividida, polémica, por considerar que la obra teatral chiapaneca trataba sobre asuntos de política, pues, en el fondo, se iba a premiar la obra de un escritor de ideología marxista, en referencia a José Mancisidor, autor de la novela “Frontera junto al mar”. Además, en una de las escenas se interpretó el Himno Nacional Mexicano, el público se puso de pié y también lo cantó; esto provocó el disgusto de algunos críticos literarios (entre ellos Rafael Solana y Salvador Novo), pues creyeron que había sido un recurso patriotero del grupo teatral. Para evitar un conflicto mayor, los organizadores decidieron no entregar ?en ese momento? el premio; ante tal decisión, arbitraria, el maestro Marco Antonio Montero protestó públicamente. No obstante, el pintor Diego Rivera y otros intelectuales mexicanos avalaron el valor y la trascendencia de esta obra.

Cabe hacer mención que la obra de teatro “Frontera junto al mar” (Fondo de Cultura Económica, 1953, 240 pp.), está basada en la novela del mismo nombre del escritor veracruzano José Mancisidor Ortiz (Veracruz 1894–Monterrey 1956), que se refiere a la heroica defensa del puerto de Veracruz ante la invasión norteamericana por parte de la infantería marina, los días 21 y 22 de abril de 1914, como parte del conflicto entre los gobiernos de México y de los Estados Unidos de Norteamérica. A la edad de 20 años, Mancisidor participó con su grado de sargento de la Escuela de Maestranza de la Secretaría de Marina en la defensa del puerto de Veracruz en 1914. El escritor e historiador José Mancisidor es autor de las novelas: La asonada (1931), La ciudad roja (1932), Nueva York Revolucionario (1935), De una madre española (1938), En la rosa de los vientos (1940), Frontera junto al mar (Premio Nacional de novela Ciudad de México 1949, obra publicada en 1953), El alba de las simas (1955), Nuestro petróleo (1956) y Se llamaba Catalina (1958).

La obra “Frontera junto al mar” (1954), es una pieza en tres actos y doce escenas. Acto primero: escena uno: Comandancia; escena dos: Playa tarde; escena tres: Playa amanecer; escena cuatro: Playa atardecer mismo día; y escena cinco: Comandancia. Acto segundo: escena seis: Barrio noche; escena siete: Barrio noche días después; y escena ocho: Barrio tarde. Acto tercero: escena nueve: Barrio mañana; escena diez: Barrio noche mismo día; escena once: Barrio horas después; y escena doce: Barrio día meses después. El maestro Marco Antonio Montero (ex discípulo del dramaturgo japonés Seki Sano) es el director artístico del Grupo de Teatro Experimental de Chiapas. La escenografía estuvo a cargo de Luis Alaminos Guerrero, joven maestro de la Escuela de Artes Plásticas del Estado de Chiapas, mismo que fue comisionado a Tuxtla Gutiérrez en junio de 1953 por el INBA. Personajes: Damián (Mariano Castro Zúñiga); Daniel Mendoza (Samuel Castillo); Jefe de los Servicios de Seguridad (Leonel A. Morales Grajales); “Chespiar” (Walter Gordillo); Roberto Guzmán hijo (Jorge Culebro); Joaquín “El Borrego” (Freddy Falconi); Juan “El Largo” (Alexander Fonseca); Ciro “El Pescador” (Herón Mazariegos); Roberto Guzmán padre (Canuto Muñoz Mares); Antonio “El Chumbelo” (Rafael Guerra); Luis “El Rano” (Máximo Prado Pozo); Maligna “La Mulata” (Iris Muñoz); Eladio (Manuel Rodríguez C.); Juana “La Muda” (Sonia Rodríguez); Jefe Político (Javier Falconi); Teniente Melesio Infante (Jorge Orantes, por estar enfermo lo sustituyó Eraclio Zepeda Ramos); Lorenzo, hermano de la Mulata (Óscar Oliva Ruiz); Doña Cuca, madre de Roberto Guzmán (Petra López H.); Conrad Smith, soldado americano (Roberto Hirshberg O.) y Fred Murray, soldado americano (Manuel Lastra Lacroix). La acción de la obra teatral (historia, tiempo, espacio y personajes escenificados) tuvo lugar en el puerto de Veracruz, los días 21 y 22 de abril de 1914, durante el gobierno del presidente Victoriano Huerta.

Después de 36 horas de viaje por carretera en la Ómnibus Cristóbal Colón, los integrantes del grupo de teatro experimental de Chiapas por fin regresaron a Tuxtla Gutiérrez a las ocho de la noche del día miércoles 2 de junio, mismo que fue integrado por jóvenes estudiantes del Icach y por alumnos de la Escuela de Artes Plásticas de Chiapas que dirigía el maestro Luis Alaminos Guerrero, entre ellos Máximo Prado Pozo, Leonel Morales Grajales y mi padre Mariano Castro Zúñiga, quien de joven se dedicó al dibujo, a la pintura y a la escultura. Grupo que contó con el apoyo del Ateneo de Ciencias y Artes de Chiapas y del gobierno del estado a través de la Dirección General de Bellas Artes del Estado.

En la Reseña histórica del teatro en México, titulada “Fin y remate del concurso de teatro provinciano aficionado. Estupor ante el estreno de Botica Modelo”, publicada en el diario Novedades del 17 de junio de 1954, el periodista Armando de María y Campos, comentó:

“Una de las más interesantes representaciones del concurso de teatro aficionado de los estados, fue la de la pieza un verdadero espectáculo Frontera junto al mar, de Marco Antonio Montero, que es una feliz, ágil, profunda y emocionante adaptación de la magnífica novela del mismo título de José Mancisidor, y cuya acción ocurre en Veracruz, en 1914, durante el desembarco norteamericano. No es nada fácil hacer teatro de una novela, y más si ésta, como sucede con Frontera junto al mar, es deliciosa y apasionadamente narrativa, pero Marco Antonio Montero, que tiene experiencia en estos menesteres de hacer teatro bueno con novelas magníficas, compuso una gran pieza de teatro narrado y con acción al mismo tiempo, con diálogo directo y emocionante, repartiendo la acción en tres actos y éstos en doce escenas, sin desairar ninguno de los recursos que el teatro brinda al autor para provocar la emoción o el entusiasmo del espectador, y como se dio la circunstancia de que el propio autor y adaptador es el director del grupo Teatro Experimental de Chiapas, el resultado total fue, en verdad, excelente”.

Fue de esta forma como el teatro chiapaneco cobró relevancia nacional el día de ayer al triunfar el Grupo de Teatro Experimental de Chiapas con la obra “Frontera junto al mar”, en el Primer Concurso Nacional de Grupos Teatrales de los Estados. El teatro popular, costumbrista, fue desbancado por el teatro experimental, gracias a los aires frescos de la nueva dramaturgia de Konstantín Stanislavski y Seki Sano traído a Chiapas por el maestro Marco Antonio Montero. Por tal motivo, el dramaturgo Marco Antonio Montero es, hoy por hoy, una luminosa estrella en el nuevo teatro chiapaneco; y el escenógrafo español Luis Alaminos Guerrero, un nuevo valor dentro del teatro chiapaneco del que se espera mucho.

Suerte de primerizos la de los jóvenes actores y actrices del grupo de teatro experimental: Chiapas incursionó por primera vez en el teatro profesional, se presentaron en el Palacio de Bellas Artes y triunfaron; y, sin embargo, regresaron como “campeones sin corona”. (Crónica histórica recreada en tiempo presente).