Tecnodependencia aumentó por pandemia

Especialistas en salud mental han detectado que en los últimos 14 meses, derivado del confinamiento por la pandemia de covid-19, se incrementaron diferentes padecimientos, como depresión y ansiedad, pero en la población infantil se ha disparado el fenómeno de la “tecnodependencia”, la cual es tan fuerte como la adicción a cualquier droga.

Elda Leticia Pérez de la Cruz, psicóloga experta en terapia infantil en Chiapas, dio a conocer que la pandemia así como el confinamiento, está afectando severamente el desarrollo social de los niños.

La cancelación de clases presenciales ha sido otro de los grandes problemas, ya que uno de los principales objetivos de la misma es la socialización, algo que resulta más importante que el contenido académico.

“En este lugar aprenden estrategias de comunicación, conviven y aprenden. Muchas cosas son enseñadas, pero otras son experimentadas por los mismos niños. Y en eso ha impactado negativamente la pandemia, en el desarrollo social y psicológico de los menores de edad”, indicó.

El encierro también ha propiciado que los adultos desatiendan o no presten la debida atención a los niños que están mucho más tiempo en casa, ya que la carga de responsabilidades ha incrementado considerablemente para los pilares del hogar.

Esta falta de atención, que no necesariamente ocurre en todos los casos, ha generado que los niños se enfoquen en la tecnología; es decir, en los teléfonos celulares, tabletas, aplicaciones, videojuegos, consolas, TV, internet, plataformas vía streaming como Netflix, Disney+, HBO Max y Prime Video, así como una infinidad formas de entretenimiento que han encontrado en este mercado en expansión.

Dijo que los adultos al tener que trabajar en casa optan por comprar un dispositivo a sus hijos para que se entretengan, y eso va creando un problema de “tecnoadicción”, luego los menores encuentran también en ello una forma de entretenimiento.

Otro tema que tiene mucha relación con esta problemática alarmante es el espacio donde se pasa el confinamiento, en otras palabras, no es lo mismo un menor que pasa todo el día en un departamento a otro que puede estar en una casa con patio, jardín, balcones y juegos. Los recursos económicos también tienen que ver, pues hay quienes cuentan hasta con una alberca.

Ante todo ello, la especialista indicó que todos estos factores desarrollan ansiedad y depresión en los niños.

“He recibido un número importante de menores de edad en el último año con índices de trastorno de ansiedad por todo lo que ocurre a su alrededor. Los adultos casi nunca preguntan a los menores cómo están dimensionando el tema de la pandemia y cómo se sienten al respecto; se tiende a minimizar la opinión de un niño a pesar de que todo lo que pasa a su alrededor”, expresó.

La realidad es que en esta población también prevalece el miedo, aburrimiento, cansancio, fatiga, enojo, frustración, necesidades, etcétera.

Todo ello se ha canalizado en la tecnología, generando el problema de la tecnoadicción a los dispositivos y videojuegos, lo cual tendrá serias repercusiones ya que es como cualquier otra adicción.