Después de los terremotos con magnitud de 8.2 y 7.1 ocurridos el 7 y 19 de septiembre pasado, y que provocaron severas devastaciones en los estados de Chiapas, Oaxaca, Puebla, Morelos, Estado de México y Ciudad de México, han ocurrido seis mil 843 réplicas e incluso se teme la ocurrencia de un sismo de mayor intensidad, aunque no se puede predecir la fecha del mismo.
Un estudio realizado por investigadores y técnicos académicos de los Institutos de Geofísica y de Ingeniería Sismológica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) califica como “muy probable” otro terremoto incluso de mayor magnitud que los anteriores.
El mismo está publicado en la página electrónica del Servicio Sismológico Nacional, en la que preguntan: ¿Esperamos un sismo de mayor intensidad en la Ciudad de México? y dan la respuesta: “es muy probable”.
Precisan: “Bajo las costas del estado de Guerrero, por ejemplo, existe una brecha sísmica (i.e. segmento donde no ha ocurrido un terremoto significativo en más de 60 años) de 250 km de longitud en dónde podría ocurrir un sismo de magnitud superior a 8. Este segmento se encuentra a unos 300 km de la Ciudad de México. Es decir, aproximadamente 150 km más cerca que la zona epicentral del terremoto de 1985”.
“Estimaciones hechas por sismólogos de la UNAM sugieren que, si este sismo ocurriera en un futuro, las aceleraciones del suelo blando en la Ciudad de México podrían ser, bajo ciertas condiciones, mayores que las del sismo reciente de magnitud 7.1, y de 2 a 3 veces mayores que las de 1985 en particular para edificios de más de 10 pisos. La duración del movimiento del suelo sería mayor que las experimentadas en 2017 (alrededor de 3 minutos en su fase intensa)”, puntualiza.
El reporte preparado por Víctor Manuel Cruz Atienza, del Departamento de Sismología de la UNAM; Shri Krishna Singh, Sismólogo y Profesor Emérito de la UNAM y Mario Ordaz, de la Coordinación de Ingeniería Sismológica de la UNAM, explican la causa de los daños registrados en la Ciudad de México.











