Temen consumir carne mala

"Dalia Villatoro * CP. Trabajadores del Rastro Municipal de Comitán, denunciaron que, por la presunta irresponsabilidad del Médico Veterinario Zooctenista, Sergio Rudi Montejo, existe la posibilidad de que carne contaminada con diversas enfermedades pueda estar circulando en los mercados de este municipio.

Los empleados -que pidieron conservar el anonimato-, revelaron que aunque el deber de Rudi Montejo, es el de supervisar el estado de salud de los animales a sacrificar, vigilar la carne y certificar que no exista ningún tipo de anomalías dentro del rastro municipal, no lo hace, pues casi nunca se presenta a laborar.

Aún más, sostuvieron que el sindicado ha actuado con irresponsabilidad y no ha cumplido con lo esencial dentro de las instalaciones del matadero municipal.

""El veterinario no respeta el horario de entrada y existen varias actas administrativas, que no ha querido firmar por negligente, y por tener una mala relación con Jorge Aguilar Castillejos, Administrador del Rastro"", coincidieron.

En lo que va a Rudi Montejo se le ha levantado 13 actas que se ha negado a firmar, solapado -denunciaron- por los jefes inmediatos del veterinario, -Inés Arredondo y Felipe de Jesús Sánchez Martínez-, que ya han sido notificados de la situación que se vive en el Rastro Municipal, pero nada han hecho al respecto.

""Al no cumplir con la entrada puntual, el veterinario incurre en negligencia al no revisar el ganado que sube a la banda para su sacrificio, ya que esta labor se debe de hacer a primera hora para certificar a los animales que van a entrar a la zona de sacrificio y por ende no se detecte algún animal contaminado o enfermo"", senalaron.

Aún más, aseguraron que como Rudi Montejo no permanece dentro de su centro de trabajo, tampoco se revisa la carne que se va a los diferentes mercados y carnicerías de la ciudad, corriendo el riesgo de circular carne contaminada con rabia paralítica o carne infectada que podría ser consumida por las familias comitecas.

Y es que en el rastro de Comitán se sacrifica un promedio de mil 200 cabezas de ganado mensualmente, y por lógica -apuntaron los quejosos- algunos animales ingresan al rastro municipal, con enfermedades.

A pesar de contar con varias actas levantadas, el veterinario no ha sido removido de su puesto ""por estar bien parado dentro del municipio.

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