Temperaturas extremas afectan fauna silvestre

Temperaturas extremas afectan fauna silvestre

“Los golpes de calor, que están asociados a las altas temperaturas, también pueden afectar de manera considerable a la fauna silvestre o mascotas; incluso si no hay un cuidado especial hacia estos ejemplares, las consecuencias pueden ser mayores”, comentó Lilia Ivón Ruiz Galaz, curadora general de Nutrición y Salud Animal en el Zoológico Regional “Miguel Álvarez del Toro”.

Al interior del recinto, explicó, la estrategia que tienen se asocia con el hecho de que los animales tengan todos los días agua limpia y los bebederos se laven con frecuencia para evitar el acumulado de bacterias, además de que cuenten con un sitio de resguardo para la lluvia o el sol.

Al igual que los seres humanos, los animales pueden sufrir de insolación o deshidratación. Cuando aparece algún signo de alarma se aplica el protocolo de atención, dependiendo de la especie. Se ha buscado que también haya insumos de la dieta en forma de paleta para que los refresque y, además, se mantengan los ejemplares entretenidos.

Dijo que de la colección que se tiene, algunas especies están disfrutando la temporada de calor (cocodrilos o iguanas), sin embargo, cuando ocurre alguna novedad asociada con las altas temperaturas, lo que se hace es mantenerlos en condiciones que no los pongan en una situación de vulnerabilidad.

No se reportan casos

Hasta ahora, remarcó, al interior del ZooMAT no han tenido casos de deshidratación en la colección local, sin embargo, se mantienen al pendiente del comportamiento que muestren los ejemplares.

En el caso de las mascotas que están en los hogares, la primera recomendación es que deben estar bien atendidas y es necesario que cuenten con alimento, comidas y sombra.

Con la fauna silvestre, añadió, es mejor no tenerlas en casa si no hay una legal procedencia; sin embargo, cuando ya está en el hogar se debe ofrecer la posibilidad de que estén hidratados y que se tenga en cuenta la suficiencia en comida, así como un espacio para que se resguarden del sol y la lluvia.