El informe mensual del 12 de diciembre de 2024 del CPC/NCEP/NWS indica que la probabilidad del fenómeno La Niña va en descenso, sin embargo, aún los modelos marcan un enfriamiento para los siguientes dos meses. En invierno se esperan días de contraste, pasando de periodos soleados y calores por arriba del promedio a fríos extremos.
El informe que presentó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), detalla que es probable que La Niña se desarrolle entre diciembre de 2024 y enero de 2025 (59 % de probabilidad), con transición a Niño Oscilación del Sur (ENSO) neutral entre marzo y mayo de 2025 (61 % de probabilidad).
Particularidades
El meteorólogo de Mereored, José Martín Cortés, explicó que es común que con La Niña las precipitaciones sean muy escasas en los estados del Pacífico y norte, mientras en el golfo de México y sureste habría más lluvias de lo habitual.
Esto se corrobora con las perspectivas de porcentaje de precipitación que se espera en el estado y que emitió el SMN, que predicen que para diciembre, en Chiapas habrán lluvias por debajo del rango normal.
Sin embargo en enero y febrero, mes en el que aumentaría la presencia de La Niña con una probabilidad del 70 %, de acuerdo a Martín Cortés; se esperan lluvias por arriba de lo normal para Chiapas; un 15 % más en enero y un 20 % más en febrero.
A pesar de tales condiciones “de los 90 días que dura el invierno (diciembre a febrero), serían más los días soleados y templados/calurosos con temperaturas por encima de lo habitual” sin embargo, los frentes fríos podrán ser muy extremos.
Comité técnico
En la última sesión del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se mencionó que en Chiapas, se esperan temperaturas mínimas por debajo del promedio, principalmente en los meses de enero y febrero.
En Chiapas los frentes fríos se caracterizan no solo por los descensos térmicos, también por generar fuertes precipitaciones, principalmente en el norte de la entidad; de hecho estos fenómenos, históricamente, han generado más declaratorias de emergencias que los huracanes, por lo cual, es necesario tomar precauciones.
“Si La Niña se establece, no sería raro pasar de un día con 30 °C a otro con 0°C lloviendo o nevando, o simplemente con frío extremo ártico bajo heladas severas y duraderas como en enero de 2008 y febrero de 2011”, sostiene Martín Cortés.












