“Escribir este libro para mí fue un proceso liberador, un proceso emancipatorio para mi vida personal, pero también para la vida de otras mujeres indígenas… que puedan decir que, así como yo soy libre también ellas pueden lograr un proceso emancipatorio a través de la educación y a través de la literatura”.
De esa manera explica Susi Bentzulul lo conseguido a través de las páginas de “Tenbilal Antsetik/Mujeres Olvidadas”, un libro de poemas que dista mucho de lo romántico; es crudo, pero realista. Retrata las violencias que se siguen viviendo en las comunidades, a pesar de que vivimos en “tiempos de mujeres”.
“Este libro parte de cuestionar estas violencias, estas injusticias, la colonialidad del lenguaje también porque está escrito en tsotsil, y en español para cuestionar y reconocer la diversidad de idiomas que tenemos”, cuenta la escritora y activista en esta segunda y última entrega de la entrevista que concedió a Cuarto Poder en los estudios de TVO.
Su texto, publicado por el Fondo de Cultura Económica (FCE), se editó en diciembre de 2022 con una impresión de mil ejemplares que se agotaron en menos de tres meses, para luego tener una primera y segunda reimpresión.
Superación, no fama
¿Qué es la fama? Para alguien que ha publicado un libro que tiene éxito
Yo también me he cuestionado qué es la fama. Yo creo que hemos internalizado el tema de superación con la fama.
Nos han hecho creer que hay ciertas características para las personas que son famosas, pero en realidad qué es la fama. La fama no es como se ha pintado.
¿Cuál es tu mayor logro con este libro de poemas?
La libertad es parte de los procesos teóricos de muchas pensadoras, quienes han dicho que estudiar, escribir y romper estos paradigmas que solo nos corresponden como mujeres indígenas, como el hecho de estar en la casa, tortear, cuidar a los borregos, tener un esposo, tener hijos, casarte a temprana edad.
Es libertad porque con ello rompes todas estas estructuras patriarcales, todas estas relaciones de poder en las que estamos inmersas todas las mujeres indígenas.
¿Cuál es el mayor elogio logrado con tu obra?
La mayor satisfacción de este libro ha sido ir a las comunidades indígenas con las niñas, niños y adolescentes, poder presentar este poemario y decir yo también quiero escribir, quiero ser como tú, quiero escribir la historia de mi mamá también, quiero contar la historia de mi abuela y creo que eso ha sido lo más maravilloso.
Nuevas puertas
Susana Mercedes Jiménez Pérez, quien usa el nombre de Susi Bentzulul en honor al linaje (apellido) de su abuelo materno, relata que ha tenido gracias a su texto, la oportunidad de viajar a muchos países a ferias internacionales, pero su mayor logro es volver a las comunidades a reflexionar con sus “compañeras para ver a dónde vamos”.
Cuál ha sido la mayor sorpresa con el texto, pregunta el entrevistador a Susi Bentzulul, quien titubea un instante, pero afirma que la distribución.
“Creo que mi mayor sorpresa fue que el libro se agotara en menos de tres meses”, explica, para luego destacar que las editoriales no le apuestan a la literatura bilingüe y sus poemas quedaron plasmados en tsotsil y español.
La mujer que semanas atrás se volvió viral en las redes sociales porque se graduó de doctora en Estudios de Género por el Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca) lamenta que siga habiendo la idea de que el indígena no puede aportar con su obra a las editoriales.
La también funcionaria de la Fiscalía General del Estado, en el área de prevención de adicciones y quien ha tenido que luchar contra la discriminación insiste en el analfabetismo que sigue habiendo en las comunidades en sus lenguas originarias.
“Mi abuela habló tsotsil toda su vida, pero nunca aprendió a leer ni escribir en su idioma”.
Triple barrera
¿Es cierto que las mujeres indígenas tienen doble barrera?
Hasta triple me atrevería a decir, desde el género, ser indígena, precarizada, analfabeta en su idioma, analfabeta en español. No es lo mismo ser una mujer de la capital que una mujer de San Juan Chamula que está a dos horas su comunidad.
“No hay primaria, no hay secundaria, no hay universidades y hay una desigualdad histórica que la mujer va enfrentar múltiples opresiones va enfrentar en su vida, más los roles de género. Tú no puedes estudiar, tú no puedes ser escritora, no puedes ser ingeniera porque la cultura te dijo cuál es tu lugar”.
Casi en la recta final de la plática que está completa en redes sociales, la escritora cuenta que en su tesis de doctorado hizo un análisis de otras cinco escritoras mexicanas con raíces indígenas, quienes también han luchado contra una serie de barreras.
“Hago un análisis de sus trayectorias literarias, cómo empiezan a escribir, por qué empiezan, por qué están en las llamadas literaturas indígenas, qué premios han ganado. Nadia López, es una compañera mixteca que tiene más de 14 libros”.
Susi Bentzulul remata con una opinión, a sugerencia del entrevistador, sobre uso de las redes sociales y la violencia que también ahí existe:
“Yo creo que utilizo las redes para demostrar que las mujeres también podemos lograr nuestras metas, que podemos emanciparnos y salirnos de esos círculos de la violencia y poder inspirar a otras compañeras. Y también hay mucha violencia (en las redes), en mi página ocurre mucha violencia en tsotsil, aunque los compañeros no sepan ni escribir en tsotsil, las groserías ahí están”.












