La gestión comunitaria no es únicamente un asunto de infraestructura, sino un proceso dinámico de producción de conocimiento; así lo expresó la Red+Agua Chiapas, señalando los casos específicos de Tenejapa y Sitalá, donde las comunidades han aprendido, entre otras cosas, a tomar e interpretar muestras microbiológicas de sus fuentes de abastecimiento.
A través de un comunicado, la Alianza Aguas Comunes, integrada por 12 organizaciones, señaló que las experiencias en estos dos municipios “no solo reflejan la solidez técnica y el diagnóstico territorial, sino también la capacidad de las comunidades para transformar el dato técnico en acciones colectivas”.
Tenejapa
Mencionaron que, en San Francisco, Tenejapa, la comunidad participó en una formación práctica sobre mecanismos de monitoreo básico de la calidad del agua e incorporó el análisis de muestras de agua.
“Al identificar la presencia de microorganismos, la población pasó de la observación a la acción preventiva, con diálogos comunitarios y asambleas para discutir métodos de desinfección doméstica (como la cloración o hervir el agua) y articular medidas necesarias para prevenir enfermedades gastrointestinales”.
Reiteraron que, si bien este ejercicio no sustituye un análisis de laboratorio formal o acreditado, sí cumple un rol clave, volviéndose una herramienta de pedagogía social y fortaleciendo la vigilancia comunitaria y generando conciencia sobre el cuidado del agua.
Sitalá
En el comunicado señalaron que el caso de Sitalá tuvo un enfoque generacional. Y es que, en la comunidad de La Unión, estudiantes de la Telesecundaria “Frida Kahlo”, junto a familias, docentes y autoridades comunitarias, revisaron la información sobre la fuente de abastecimiento de agua y las condiciones de la infraestructura del tanque de almacenamiento.
Esto, señalaron, le permitió a la comunidad vincular datos de diagnóstico con los hábitos cotidianos, promoviendo prácticas saludables de consumo de agua segura, protocolos comunitarios de lavado de manos y manejo e higiene adecuada de alimentos.
Representantes de la Alianza Aguas Comunes y RED+AGUA Chiapas indicaron que las comunidades no son receptoras pasivas de infraestructura, sino que participan activamente en la gestión del agua, por lo que es necesario reconocerlas en la Ley de Aguas del estado.












