“Que el que egrese lo haga en mejores condiciones para ser exitoso en la vida laboral y profesional. Tenemos casos de éxito, pero son extraordinarios”, afirmó el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), Oswaldo Chacón Rojas.
En entrevista concedida a Cuarto Poder en sus oficinas de rectoría consideró que es la vinculación profesional el principal reto de una institución que en sus 50 años de historia ha egresado a unos 130 mil alumnos.
Además de hacer un repaso sobre el esfuerzo para tener “rechazo cero” y la acreditación de sus distintas carreras, Oswaldo Chacón hizo un adelanto de lo que presentará en su segundo informe de labores que se llevará a cabo en diciembre, y en la víspera del cierre de semestre.
Cantidad y calidad
Desde el principio de mi gestión, sabíamos que siendo Chiapas el último lugar en el país en cobertura en educación superior, es decir, el estado de la República donde menos personas que están entre 18 y 25 años están estudiando una carrera universitaria, y siendo la Unach la universidad más importante en la entidad, nuestro principal objetivo es dar más espacios educativos, dice el también experto en temas electorales, quien antes de la conversación bromea respecto a que deberíamos hablar de lo ocurrido en los comicios de este domingo en Estados Unidos.
—¿La Unach lo ha hecho? ¿Ha captado más alumnos?
Somos la institución de educación superior que en términos de porcentaje de matrícula más ha crecido en el Sur de México. Hace 10 años la Unach tenía 22 mil alumnos matriculados, hoy en día llegamos a 35 mil alumnos matriculados. “Yo recibí la Unach con 31 mil 500 alumnos”.
—¿Cómo le hace la Unach? Porque el tema presupuestal tampoco está sencillo
Trabajamos una política de cero rechazo, salvo, la carrera de Medicina Humana. En algunas escuelas lo hacemos trabajando hasta tres turnos y en otras recurriendo a modelos semi presenciales y aumentando nuestra educación en línea. Y eso a pesar del contexto de precariedad en que se mueven muchas universidades del país.
“Pero hemos crecido no solo en cantidad, sino también en cantidad. El año pasado conseguimos que más del 90 por ciento de los programas académicos fueran evaluados por pares y acreditados en términos de calidad”.
En un lenguaje más sencillo, el rector de la Unach explicó este tema de la acreditación de programas académicos: “voces externas revisan nuestros procedimientos, nos entrevistan”.
Este año, además, agregó, hubo una evaluación general a la institución, lo que ocurrió después de tres intentos.
“Vamos a dar cuenta de los avances de la universidad en términos de los objetivos y las metas que nos hemos propuesto”, dijo respecto de su próximo informe de labores.
“Somos una universidad que tiene en el centro de sus preocupaciones a sus alumnos porque ellos son la razón de ser en esta institución”.
“Si vamos ajustar nuestro modelo educativo que va ser el gran legado que yo espero dejar en mi gestión, es porque nuestros jóvenes están enfrentando retos y desafíos muy particulares que nos obligan a cambiar las cosas al interior de la universidad”.
Honoris causa
Más allá de su situación personal que es ineludible, la doctora Pardo es una científica muy respetada universitaria para merecer ese reconocimiento. Fue un acierto, y es algo que Honorable Consejo Universitario apoyó porque conoce de su trayectoria y lo que ella representa para la biología y las ciencias en el país.
Así explicó el rector unachense, la reciente entrega del doctor Honoris Causa a la bióloga Annie Pardo Cemo, mamá de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
También reconocimos por primera vez a un egresado de la Unach, al doctor Carlos Cuello Cuello, “único chiapaneco en la historia que ha sido invitado a formar parte del Colegio Nacional que es el espacio de la intelectualidad, de la elite de la intelectualidad en este país”, detalló.
“Es el único invitado por la ONU para integrar un panel de expertos que va trabajar una política pública de aquí al 2030 que le ayude al mundo a enfrentar los efectos de la inteligencia artificial”.
Y el tercer Honoris Causa, precisó, se lo dimos al poeta Óscar Oliva, un reconocimiento que celebró todo el círculo rojo intelectual por lo que representa para la cultura y la poesía en la entidad. “Quizá el poeta vivo más importante que tenemos ahora en México”.
El mundo de la IA
¿Por qué tanta fuerza al tema de la Inteligencia Artificial?, se le planteó al rector de la Unach en la plática sostenida a unos días de la Feria Internacional del Libro (FILUnach-2026) donde este tema también fue abordado.
Porque la IA está impactando todo, la vida, y también en el ámbito educativo, la forma en que se hacen las cosas en el aula, expresó.
“El hecho de que ahora todo el conocimiento que se transmitía en el salón, ahora ya lo tiene cualquier alumno en su teléfono. La IA está amenazando incluso algunas profesiones y las universidades tenemos la obligación de adaptarnos a ella.
Lo primero es no ignorar la realidad, hay que reconocerla. Lo segundo es aceptar que la IA no es en sí un problema, hay que entenderla.
Creamos un programa de Inteligencia Artificial y pusimos a todas unidades académicas a trabajar y revisar cuál es el efecto que está teniendo en sus carreras y ver cómo colaboramos con la IA”, detalló con agilidad.
Queremos que nuestros egresados se gradúen sabiendo cómo interactuar con la IA en su tarea de conocimiento, remató el tema.
Números rojos
El rector destacó, en la plática, que, pese a los temas presupuestales, la Unach es una institución que cuida a sus trabajadores, tanto académicos como administrativos.
“Todos aspiramos a mejores condiciones laborales, pero nos movemos en el terreno, no de lo deseable, sino de lo posible”.
—¿Cómo están aquellos números rojos de los que se hablaba mucho hace algunos años en la Unach?
La Unach llegó a tener una deuda de más de 2 mil 300 millones de pesos hasta 2018, pero a partir de ahí hemos implementado políticas de ajuste presupuestal, hemos recibido recursos extraordinarios federales y estatales, se ha reestructurado parte de la deuda, por ejemplo, la del Issste, para hacerla pagadera en un lapso de 15 años. Vamos abonando.
Consideró que, en este tema, además de los apoyos federal y estatal, hay mucho compromiso y lealtad universitaria.
—¿Qué hace falta a la Unach?
Terminar de concretar el ajuste al modelo educativo. Nos pusimos un plazo de dos años, ya pasaron seis meses. El reto está bravo, pero ese modelo nos va permitir trabajar acorde a los nuevos tiempos, y garantizar una mejor empleabilidad de nuestros egresados.
“Hemos graduado a más de 130 mil personas en más de 50 años, hemos crecido, hemos garantizado la calidad de nuestros programas, pero todavía estamos desvinculados de la empleablidad de nuestros egresados”, afirmó con contundencia.
Al final Oswaldo Chacón agradeció a los chiapanecos por seguir confiando en la institución que hace poco cumplió medio siglo de actividades. “Acabamos de dar a conocer los resultados de la convocatoria para el semestre que va de enero a junio de 2027 y uno pensaría que son menos jóvenes. Y no fue así. Es tanta la demanda por entrar a la Unach que tenemos que, lamentablemente dejar fuera a algunos. Eso quiere decir que las familias y los jóvenes de Chiapas siguen creyendo en la Unach”.












