Tensa la situación en el transporte por extorsiones

Tensa la situación en el transporte por extorsiones

El ambiente entre transportistas se mantiene tenso, luego de que se difundiera en redes sociales e informaciones periodísticas sobre la suspensión de actividades de las empresas transportistas con servicio entre Tapachula, Huixtla y otros municipios costeros, el pasado domingo. Existe temor entre choferes por el llamado cobro de piso, que se ha extendido como parte de una segunda pandemia que daña las actividades laborales, pero también el patrimonio; aun así, algunos de conductores decidieron trabajar bajo su cuenta y riesgo. 

Miedo

Choferes de rutas y empresas de Tapachula hacia distintos municipios decidieron asumir sus propios riesgos, aun con el temor de atentados. “Es por la necesidad económica de trabajar”, afirmó Rosalío “N”, quien dijo que de no hacerlo no tendrá dinero para llevar el sustento familiar, aunque hay temor, pero que “si las empresas transportistas le permiten trabajar las unidades, él se va a jugar la vida”. 

Y es que el temor fundado por la presencia de bandas dedicadas a la extorsión a través del cobro de piso sigue vigente; aunque los empresarios transportistas se nieguen a dar detalles de lo que ocurre, la situación sigue siendo la misma de las últimas semanas: las llamadas exigiendo el cobro de los lunes se mantienen y las autoridades seguirían en la misma posición de pedir que se denuncien los hechos. 

Incluso en algunos casos, los empresarios transportistas habrían recibido recomendaciones para no hacer las denuncias y evitar ser dañados, pero se maneja información extraoficial del cierre no sólo de actividades del transporte sino también de cierre de negocios por causas de “fuerza mayor”, porque no pueden mantener estable su economía, sus ganancias se convierten en pérdidas por el acoso y la extorsión que sufren y sus actividades productivas “están acabando en una pesadilla de vida, cuyas inversiones podrían irse al bote de la basura o lo que es peor, a los bolsillos de delincuentes”. 

Acoso

Las llamadas de extorsión presumiblemente continúan, ya que estos asumen que “esto es parte de un trabajo”. El cobro de la venta de supuesta “seguridad” y “protección” que “no es otra cosa que un servicio no pedido y que tiene como objeto dinero fácil a través de infundir el temor” ante agresiones ocurridas y miedo para que se les pague. 

Para las empresas transportistas el asunto de “cobro de piso” o “derecho de piso” no es un asunto menor, por el contrario, es un problema de vida, que debe resolverse para que se vuelva a la tranquilidad y que las empresas como la transporte Rey Dary y Paulino Navarro den el servicio que la sociedad reclama, pero también certeza de que sus choferes y unidades no van a sufrir daños por parte de los delincuentes.