El conflicto que existía entre productores de caña y la empresa del Grupo Porres habría llegado a un acuerdo y el bloqueo que se mantenía en esas instalaciones terminó, no se precisó en qué términos serán liquidados los dueños de las parcelas de los 157 productores donde no se cosechó y por consecuencia no se industrializó la producción, ante la incapacidad del ingenio por hacerlo ya que en años anteriores se procesaban hasta 10 mil toneladas hoy apenas se muelen 5 mil porque la maquinaria no ha sido renovada.
Y es que desde hace algunos años el Grupo Porres empezó a adquirir grandes extensiones de tierras en Huixtla y otros municipios y a cultivar la llamada “vara dulce”, esto incrementó la cantidad de cosecha pero año con año va disminuyendo la cantidad que se puede industrializar, en esta ocasión se dio prioridad a la del Grupo Porres y se dejó la de los productores cañeros de esta región, los que inicialmente no se les quería liquidar el producto pero llegaron a un acuerdo.
Los productores de caña de azúcar que abastecen de la materia prima a Huixtla están adheridos a dos organizaciones la CNC, que encabeza Abraham Escobar Arias, y la CNPR, de Javier Torres, quienes ante la falta de respuesta anunciaron que no sólo bloquearían las entradas y salidas del ingenio sino que esto tomaría mayores dimensiones, sin embargo, los problemas persistían hasta el pasado jueves por la mañana siendo hasta el viernes que se dijo que ya se había solucionado.
Los cañeros acusaron abusos y falta de cumplimiento por parte de la empresa azucarera por ello el bloqueo, porque se dejaron de cosechar e industrializar los terrenos de 157 productores y por consecuencia la empresa está obligada basados en el decreto y normas de operaciones aportar el 80% de la pérdida y 20% correspondería a los productores.
Ante el eventual acuerdo en el que se dijo que les liquidaría y se daría prioridad a la cosecha de los productores del sector social, adheridos a las dos organizaciones, y después de estos a las extensiones del denominado “Fomento Productivo” que son los terrenos identificados con el Grupo Porres y el propio ingenio de Huixtla, para evitar dejar a los productores con la caña en sus terrenos como ocurrió en esta zafra.
Y es que los productores mantienen una inconformidad permanente contra el ingenio por los pagos de las cosechas que consiste en un 80% de lo que llaman preliquidación y el 20% que sirve para una serie de acciones en favor del campo, de los cultivos, de las carreteras y caminos saca cosechas pero que desconocen cómo se aplican.
El ingenio de Huixtla permitió a su llegada una oportunidad para que los campos produjeran y hubiera una reactivación económica para la zona, hoy está va en decadencia al grado que no puede industrializar toda la producción.











