Terminan mural en honor a Carlos Frey

Mural en honor a Carlos Frey, pintado por Rafael Zamarripa. Noé Xicotencalt / CP
Mural en honor a Carlos Frey, pintado por Rafael Zamarripa. Noé Xicotencalt / CP

Rafael Zamarripa Colmenero dedicó alrededor de 15 días de su vida para crear una obra de arte tipo mural dedicado a Carlos Frey, descubridor de la actual zona arqueológica de Bonampak, en 1946, este trabajo artístico quedó plasmado en el monumento dedicado a dicho descubridor ubicado en el Parque de las Artesanías, en Tuxtla Gutiérrez, con la finalidad, dice, que este personaje no quede en el olvido.

Zamarripa Colmenero cuenta que fue por propia voluntad iniciar este proyecto, así como también los materiales fueron subsidiados por él mismo y que en este mural quede plasmado la evolución de los seres vivos que han habitado en el planeta.

“Chiapas es un estado encantador, tiene vida por donde quiera esencialmente por el agua, también quiero plasmar la vida evolutiva de las diferentes especies en el estado, desde los reptiles hasta las aves”, comenta Rafael Zamarripa.

Bajo el incandescente sol de las 2 de la tarde, el artista tuxtleco dice que después de pasar unos años en Europa, regresa a su ciudad natal para seguir pintando. Menciona también que le gustaría que a los actuales descendiente del descubridor de Bonampak se les otorgara un poco de reconocimiento.

La técnica utilizada en este mural es el acrílico, según Zamarripa, la humedad de éste material lo hace trabajar lentamente, pero para cuando se seque será muy difícil que se borre. Una figura a la cual le puso énfasis es a un árbol de pochota, la cual tiñó en color rojo que simboliza a la naturaleza, esa naturaleza que ya ha pintado los diferentes paisajes.

“Nosotros como pintores, creadores, tenemos esa libertad de poner los colores que queramos en nuestras obras porque es nuestra visión, nosotros vemos un mundo que no existe, por ejemplo esta pintura es surrealista incluso hay dibujados peces que no existen, que yo los he inventado”, puntualiza, Rafael Zamarripa.

Cabe destacar que este artista capitalino es una persona autodidacta, con un estilo propio para el manejo del pincel y dice también haber preparado los colores que ha encausado en esta obra.

Comenta aprovechar las diferentes hondas de la pared del monumento para dar una figura singular a sus diferentes personajes ahí plasmados.