De acuerdo con información oficial, la deforestación que en Chiapas en el pasado reciente alcanzaba un promedio del 60 por ciento, es una de las más elevadas a nivel nacional.
Las mismas cifras adjudican ese grave deterioro de 60 mil hectáreas anuales, en primer lugar a la tala para cambio de uso de suelo con un 60 por ciento, lo cual por ejemplo en la Selva Lacandona era causado por grupos invasores.
La tala ilegal con fines de lucro ocupaba un porcentaje del 30 por ciento y, de acuerdo con esas mismas cifras oficiales de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente, sólo un 10 por ciento del daño forestal correspondía a incendios, cuya temporada está en apogeo ahora en Chiapas.
Ocasionalmente, en el pasado y en el presente se ha invocado al Código Penal que prevé el delito de ecocidio en el artículo 288, en contra de traficantes y, en general, de quienes dañan o sacan provecho económico de la madera e incurren en irregularidades.
En Chiapas, de acuerdo con censos realizados en el pasado reciente, se contabilizaban siete millones de hectáreas, de las cuales, las de aptitud forestal serían cinco millones. Esto muestra que la vocación natural de la mayoría del territorio es la producción de madera, sin embargo, a lo largo del tiempo lo que se ha hecho es modificar esa vocación, pues se le roban cada año miles de hectáreas para incorporarlas al cultivo por sólo dos años.
Actualmente sólo hay en Chiapas, entre áreas naturales protegidas y lo que queda de macizos forestales, tres millones 200 mil hectáreas. Se ha dicho que de ese número se pierden anualmente un promedio de 60 mil hectáreas por los tres factores citados.
Ante esto, se ha buscado principalmente parar el tráfico ilegal de madera. Posteriormente se han visto acciones que pretenden atender el problema provocado por el cambio de uso de suelo, sobre todo en este gobierno; sin embargo, la merma del tesoro forestal es tal que regiones como la Sierra Madre reclaman un programa excepcional de reforestación, pues años de saqueo en el pasado la han colocado en situación extrema al ser una zona que se cae a pedazos o que es deslavada cada año con las considerables cantidades de lluvia que recibe.











