Tibio debate entre candidatos a la gubernatura

Tibio debate entre candidatos a la gubernatura

La triste tonada de la batucada fue presagio del desencanto final por un debate tibio, desabrido. La gente bostezó por las descalificaciones y tímidas propuestas vertidas en el primer debate de candidatos a la gubernatura de Chiapas.

La presencia policiaca fue tímida con apenas dos patrullas de Tránsito del estado y una de Tránsito Municipal. Fue al final cuando la vigilancia se reforzó.

La plaza mirador estaba repleta de autos, pero la sociedad a su alrededor con un vacío por el hartazgo, producto del desencanto por gobernantes que han quedado a deber.

El mismo desencanto y la sensación de una deuda por parte de los candidatos al cierre del debate.

La batucada tocaba tímida y desangelada. Vestían de color vino y verde, haciendo suponer que apoyaban a Morena, aunque en realidad iban con José Antonio Aguilar Bodegas. Desde allí comenzó la farsa.

El agandalle de “Josean” se notó al reservar el espacio aledaño al Canal 10 para sus seguidores. Sillas para 500 y apenas 200 presentes. Y eso que puso pantalla para ver el partido de fútbol. Una pantalla que fallaba a cada rato, similar al fallo de los debatientes.

El acceso al sitio del debate fue restringido con vallas metálicas y dos filtros de seguridad, con tres agentes de seguridad. A las 19:00 horas llegó Moisés Grajales Monterrosa, para coordinar personalmente la seguridad y presenciar desde adentro el debate.

El orden y hora programadas era: 19:20 horas, Roberto Albores Gleason; 19:30, Jesús Alejo Orantes; 19:40, Rutilio Escandón Cadenas y 19:50, José Antonio Aguilar Bodegas.

El priísta llegó 19:28. Dijo que combatirá la pobreza y la inseguridad. Acompañado del brazo de su esposa, Albores sonreía nervioso. La incongruencia fue que desea combatir la pobreza, pero llegó en una lujosa suburban blindada y vistiendo ropa de marca prestigiada. Escoltas se fueron en su unidad. No todos pueden tener una camioneta así de segura y con escoltas.

Jesús Alejo Orantes llegó 19:33, en una camioneta gris doble cabina, con unas seis personas más. Dijo que no es una figura política. Estaba nervioso y más cuando le dijeron que es un pistolero. Su sombrero decía la luz de los pobres, pero no decía que miles de cañeros han sido sumidos en la pobreza por su caciquismo. “Don Chus” desenmascaró a los organizadores del debate, “Ya nos dieron los temas y preguntas, vengo preparado”, dijo a la prensa antes de ingresar. Los sobres “cerrados” con las preguntas “sorpresa”, fueron parte de la farsa.

A las 19:40 horas, arribó Rutilio Escandón Cadenas, el único puntual. También en unidad de lujo, aunque sin escolta y sin acarreados. Iba con su familia. Más de uno esperó que el candidato de Morena llegara en un Tsuru como Andrés Manuel López Obrador, en consonancia con la austeridad enarbolada como bandera de campaña.

Al final llegó José Antonio Aguilar Bodegas con su esposa vestida de amarillo. Iba muy maquillado. Su camioneta de lujo, y sin embargo se atoró la silla trasera, donde viajaba una mujer que quiso abatir el sillón para sacar unos objetos. “Josean” fue el único que cargó con muchas carpetas. Quizá con pruebas contra sus contrincantes.

En su presentación Jesús Alejo agradeció las 108 mil 60 firmas que le “dieron”.

Albores Gleason reiteró que enfrentará la inseguridad y pobreza en un discurso fluido, pero memorizado. Al llegar las preguntas de sobre “cerrado”, este titubeó.

“Josean” leyó nervioso y tibio. Recordó su trabajo como edil de Tapachula y diputado federal. Se le acabó el tiempo y no había finalizado.

Rutilio Escandón dijo: “Alégrate, te tengo buenas noticias”. Pidió imaginarse educación, salud y campo prósperos. “Pero pronto será realidad, tenemos un amigo que va ser presidente de México, Andrés Manuel López Obrador”. Le sobró 2 segundos.

En la segunda ronda a pregunta de sobre “cerrado”, Rutilio dijo estar de acuerdo que se investigue las administraciones anteriores y crear una Fiscalía independiente, “más sociedad y menos gobierno”. Participó poco y cada participación se remitió a AMLO. Y como él renunció al derecho de réplica y contra réplica. Habló poco. Las encuestas lo favorecen, dice. Y así cerró el debate.

En su réplica Albores Gleason repitió como loro que ha presentado su 3 de 3.

Josean en su derecho de réplica tosió frente al micrófono, agachado leyó, pero acabó su tiempo. Quedó a medias.

La moderadora se vio obligada a repetir la pregunta a Jesús Orantes. Desconcertada le dijo “Don Chucho”. Los televidentes sonrieron. Y en cada participación con su mano derecha el líder cañero hacía con los dedos pulgar e índice como si fuera pistola. Le dicen “pistolero”.

A las 20:30 horas Luis Roberto Alves Zague tuiteó “suerte a mi amigo Rutilio Escandón”.

La moderadora de la Ciudad de México Elisa Alanís, fue la más participativa y más errada. Le dijo “gobernador” a Roberto Albores Gleason.

A final, un gallo motorizado tapó las vías de Tuxtla Gutiérrez. Sobre el carril de alta, en el libramiento Norte, avanzaban autos con partidarios de Rutilio Escandón y de Roberto Albores.

Estos últimos, tomaron la Diana Cazadora y congestionaron el bulevar Ángel Albino Corzo. Todos se declararon ganadores. En realidad ganaron los moderadores traídos de fuera. Los demás consideraron el debate como una pérdida de tiempo.

“La moderadora guapa que nunca participó y la que metió la pata, así como las ocurrencias de don Chus, fue lo rescatable del debate” concluyó la mayoría.