En la ultima década en Tuxtla Gutiérrez han proliferado las tiendas de electrónica extranjeras, sobretodo de China, afectando a los comerciantes locales, pero también a los compradores debido a la mala calidad de los materiales de dichos artículos, generado un alto porcentaje de incendios o cortocircuitos en las viviendas o negocios.
Ernesto “N”, comerciante del centro de la ciudad de este giro, lamentó que actualmente en el primer cuadro de la ciudad está siendo invadido por productos chinos, los cuales no cumplen con las Normas Oficiales Mexicanas, por ello dijo que son tiendas de productos “patito”, pero la gente los consume porque son baratos, aunque no brindan seguridad.
Para el Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas del estado de Chiapas, indicó, este tipo de negocios pueden considerarse una amenaza, ya que se venden extensiones, clavijas y contactos provenientes de China, sin ninguna garantía.
Mencionó que un ejemplo de ello son las luces navideñas que no cumplen con ninguna norma, por eso siempre es más peligroso.
El Colegio calculó que al adquirir un producto de origen chino el cliente se ahorra hasta 50 por ciento del costo total. Por ejemplo, una extensión de esas te cuesta como 250 pesos, cuando un equipo certificado te sale como en 500 pesos.
Para evitar riesgos no sólo en las casas particulares sino para negocios o dependencias, recomendó comprar aquellos que cuentan con el sello Anse y la Norma Oficial Mexicana (NOM), para así evitar muchos riesgos o desgracias que ponen en peligro a las familias.
Para la Canaco la venta informal se ha convertido en un cáncer que está afectando severamente a los negocios establecidos y provocando la quiebra de muchas empresas.
Se trata de alrededor de un 50 por ciento de productos de origen chino, que van desde las copias de los originales, como son los piratas o los que no tienen marca y son de muy mala calidad, pero de bajo costo.
Con ello también se afecta al sector primario y secundario, porque las empresas no pueden competir contra artículos que están por debajo de los costos de producción.
Así también al sector comercial, porque generalmente esos artículos se desplazan sin pagar impuestos ni generar garantías.
Ricardo “N”, también comerciante del centro de la capital, sostuvo que es necesario que se abra las puertas a los negocios locales y las autoridades hagan un compromiso para afrontar la problemática del contrabando.
Agregó que también otro de los grandes factores que obstaculizan el desarrollo empresarial local es la burocracia gubernamental y la persecución fiscal que hacen sobre los comercios establecidos.












