No es por decisión que personas vivan en zonas inestables o de riesgo, sino por los modelos de desarrollo que a lo largo de décadas han generado injusticias sociales, desigualdades que no permiten a la población vivir en un entorno de equilibrio en lo social, económico y lo ambiental.
Lo anterior lo manifestó Enrique Guevara Ortiz, director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred). Dijo que si no hay equilibrio entre lo social y lo económico, existen desigualdades; por eso, cuando ocurre un desastre, afecta más a los pobres, ahí que los desastres no son naturales.
Equilibrio
Cuando hay desequilibrio entre lo social y lo ambiental, pasan muchas cosas. El mejor ejemplo es el cambio climático y todos sus efectos. Ahora bien, cuando no hay equilibrio entre lo económico y lo ambiental, se refleja, por ejemplo, en zonas de manglares que han sido destruidas por hoteles.
Dicha acción resulta en una vulnerabilidad para la región, ya que los manglares contribuyen a frenar las corrientes fuertes cuando ocurre un ciclón o un huracán. “Debe haber inversión, pero con equilibrio entre lo económico, social y ambiental”.
Prevención
Aunque habrá riesgos residuales, ya que no puede haber riesgo cero, es ahí donde entra la preparación y prevención, a través de simulacros, como el que habrá este 19 de septiembre a nivel nacional, capacitación, información, bomberos, búsqueda y rescate, sistemas de comando.
Un factor clave es el conocimiento del territorio; por ejemplo, en Chiapas el volcán Chichonal. Actualmente, ya hay un sistema de monitoreo formal, que no existía cuando hizo erupción; ya se conoce mejor el territorio, en este caso del volcán que se considera activo, hay un plan operativo, rutas de evacuación, hay más investigadores, aunque faltan más.












