La libertad de culto, de credo, iglesia o religiosa, es un derecho inalienable que asiste a cada ser humano, el cual le permite elegir libremante su religión, no elegir ninguna, no creer o validar la existencia de un dios y poder sostener dicha postura públicamente sin ser víctima de opresión, discriminación o coacción.
Este concepto trasciente la simple tolerancia religiosa que permite, como una concesión, el ejercicio de religiones distintas a la oficial, en situaciones de confesionalidad de Estado. En las democracias modernas es el Estado el que garantiza la libertad religiosa a todos sus ciudadanos, pero en la práctica, la elección del credo se da generalmente por costumbres familiares y sociales.
No obstante, situaciones de discriminación religiosa o intolerancia persisten.
Sin embargo, la libertad religiosa es reconocida por el derecho internacional en varios documentos como la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; éste garantiza a las minorías religiosas el derecho a profesar cualquier religión. De la misma forma protege la Convención Europea de Derechos Humanos.
De acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; esta garantía incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
En este marco de libertades, la Secretaría de Gobernación del Gobierno Federal de nuestro país, entregó este jueves registros constitutivos a 48 nuevas asociaciones religiosas, con lo cual suman ya siete mil 719 registradas.
La dependencia explicó que la figura jurídica de Asociación Religiosa es la aportación central que trajo la reforma constitucional de 1992, al consolidar el carácter laico de la república.
También es resultado de la promulgación de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, la cual cumplió el domingo 15 de julio pasado dos décadas de vigencia, según recordó la Secretaría de Gobernación.











