A unas cuantas horas del equinoccio de septiembre que marca el paso del verano al otoño, decenas de indígenas provenientes de la Cañada Tojolabal se reunieron en el Parque de La Pila para cerrar el ciclo de su peregrinar.
Los tojolabales, con sus tamborileros han peregrinado a varios puntos de Guatemala y de la región Fronteriza Sierra para pedir buenas cosechas, salud y lluvias, ya que sus costumbres “dan vida a las fiestas patronales de cada pueblo”.
Ayer los tojolabales regresaron de San Mateo Ixtatán, Guatemala, después de viajar por dos días entre montañas y veredas, esto después de que a lo largo de todo el año los indígenas visitaran varios municipios de la región.
Mateo Encin, músico tradicional, dijo haber participado año con año para conmemorar sus costumbres y recordó que en el mes de febrero visitaron la iglesia de San Caralampio, ubicada en Comitán, en el mes de mayo Oxchuc, para las fiestas que veneran a la Santa Cruz.
En junio llegaron al municipio de La Trinitaria, en honor al Padre Eterno, mientras que en el mes de julio se trasladaron a Las Margaritas para pedir justicia y amparo a Santa Margarita.
Finalmente, en el mes de agosto se desplazaron al municipio de Venustiano Carranza para festejar a San Bartolomé y para concluir la región de Huixtán.
Así es como los indígenas tojolabales siguen sus creencias que los lleva a ellos y a sus familias a pasar un año con salud y una mejor vida, “orando con sutiles danzas y melodías que aprendieron de sus ancestros”.
El Parque de La Pila, ubicado al oriente de Comitán, se convirtió en punto donde inician y concluyen con sus costumbres que se hacen notar con el sonido de los pitos y tambores, posteriormente conversan y se ponen de acuerdo para continuar el año que viene.
Para las 19:00 horas se despiden y cada uno se dirige a las diferentes localidades de la Cañada Tojolabal, “esperando que Dios les dé vida para seguir participando en lo que ellos llaman una forma de vida y bienestar”.












