Juan Carlos Aguilar Champo, coordinador de Vigilancia Sanitaria de Bienes y Servicios de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris), comentó que para el reparto de tortillas en motocicleta o cualquier otro medio de transporte, por reglamento el producto debe llevar una etiqueta que indique el lugar de producción, fecha, gramos y otros datos.
Indicó que al ser una práctica muy común desde antes de la pandemia, como autoridad sanitaria revisan que cumplan con las medidas correspondientes para evitar la contaminación del producto y que este represente un riesgo a la salud. Revisan que todo el proceso sea higiénico y que las condiciones del transporte sean adecuadas.
Detalló que el producto debe ir identificado en cuanto a su envoltura, debe llevar una etiqueta en la que se especifique dónde se hizo, para seguridad del cliente ante cualquier anomalía, como mal olor, o bien, si en algún momento se asegura el producto se podrá saber de qué tortillería proviene.
Enfatizó que si un repartidor no cumple con las medidas higiénicas en el transporte de la tortilla, desde el contenedor que debe ser adecuado para que conserve su temperatura, hasta el manejo que haga con sus manos, hay un riesgo de contaminación del producto.
Aguilar Champo puntualizó que de hecho, las tortillerías no deberían realizar esta práctica, pero se les permite con ciertas condiciones bastante estrictas, entre ellas la principal es que la tortilla debe llevar una envoltura que no permita su contaminación y le ayude a conservar su temperatura, además que el producto debe ser del día.
Como autoridad sanitaria señaló que revisan estas condiciones, y en caso de que no sean cumplidas, pueden asegurar el producto, ya que representa un riesgo para los consumidores.
El funcionario recomendó a los consumidores comprar las tortillas directamente de la tortillería para evitar ese tipo de riesgos. “Hay que evitar productos inseguros, que no sabemos qué calidad tiene”.
Aprovechó para mencionar que por la pandemia, las tortillerías deben cumplir con medidas más estrictas de sanidad, para evitar la propagación del virus al ser lugar de alta concurrencia, y para verificar que las implementen hacen operativos aleatorios que sirven también para detectar establecimientos informales.
Deben contar con un dispensador de gel antibacterial, tapete sanitizante para zapatos, los trabajadores deben llevar cubrebocas de forma permanente, delantales, redes para el cabello y señalética para guardar la sana distancia entre los clientes.












