Las tortillerías para poder operar deben de cumplir con una serie de lineamientos en salubridad, a efecto de que el producto garantice seguridad para los consumidores, como mantener limpias sus instalaciones y todos los equipos, utensilios que emplean diariamente, de lo contrario serán amonestados y hasta sancionados.
Juan Carlos Aguilar Champo, coordinador de Vigilancia Sanitaria de Bienes y Servicios, de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris), comentó que verifican toda la documentación de cada establecimiento, sus constancias de funcionamiento, capacitación de los empleados, control de plagas y otros.
Explicó que de acuerdo a los criterios que manejan hay anomalías críticas, que repercuten directamente a la calidad del producto y por lo cual aplican una medida de seguridad (suspensión del servicio) mientras corrigen la anomalía detectada.
Al encontrar una falta catalogada en ese indicador se aplica una amonestación o exhorto, junto a la suspensión, y si en el proceso de revisión los supervisores lo dictaminan, se aplica una sanción económica según la falta y el tamaño del establecimiento.
Hay también anomalías mayores que se corrigen en un determinado plazo, sin poner en riesgo la salud de la población consumidora. Asimismo, anomalías menores que refieren a aspectos mínimos que se pueden corregir de forma inmediata, que no tienen un elevado riesgo sanitario.
Uno de los aspectos que verifican son los servicios con los que cuentan, como agua potable y un contenedor con la cloración establecida, tapado y limpio.
El almacenamiento de las materias primas, evitando que haya humedad y principalmente plagas, por el tipo de productos que usan, que suelen llamar roedores, cucarachas e insectos, los cuales representan un riesgo sanitario. Deben presentar un calendario de control de plagas con constancia de fumigación.
También la Dipris revisa la salud e higiene del personal de cada tortillería. Ningún trabajador puede acudir a su centro de trabajo con una enfermedad contagiosa, con heridas en la piel, sobre todo aquellos que manipulan las materias primas y el producto final.











