"Tortilleros ""ambulantes"""

"Rafael Espinosa * CP. Se estima que en 400 colonias de la periferia de la ciudad hay ambulantaje en la venta de tortillas en vehículos, sin embargo, los propios duenos de las tortillerías son los que propusieron el Reglamento de la Industria de la Masa y la Tortilla y los que propagan esta venta clandestina, informó David Guzmán Vilchis, jurídico de la Secretaría de Salud del Ayuntamiento capitalino.

No obstante, alrededor de 300 personas se dedican a vender tortillas de maíz en la capital, aunque unos compran el producto a bajo precio para revenderlo y otros trabajan en las tortillerías para repartirlo a diferentes colonias, mismos que tienen esta actividad como único sustento para sus familias.

A pesar de ello, las autoridades locales realizan operativos para contrarrestar este oficio en las calles quitándoles sus vehículos y el producto por la forma en que lo negocian, con la advertencia de que al vender el producto ponen en riesgo la salud de la ciudadanía, además de quebrantar el Reglamento de la Industria de la Masa y la Tortilla.

La Secretaría de Salud autoriza el reparto y venta directa de tortillas en vehículos a los comercios como restaurantes, cocinas económicas, taquerías, hospitales, escuelas, entre otros sitios, siempre y cuando no violen las normas de sanidad, pero los operativos son para los vendedores a domicilio, es decir, casa por casa, quienes difícilmente tienen comprobante de envío y el permiso de repartidor otorgado por el Ayuntamiento.

La razón por la que la Secretaría de Salud prohíbe el ambulantaje es porque el vendedor, muchas veces despacha con las manos sucias, esto puede ser cuando se le descompone la bicicleta, la motocicleta o cuando recibe el dinero sin protección alguna, lo que pone en riesgo la salud de los consumidores.

Competencia ilegal

y desleal

Paradójicamente, la creación del Reglamento de la Masa y la Tortilla fue una propuesta de los industriales, pero la mayoría de ellos son los que contratan a personas para hacer las ventas de vivienda en vivienda sin el permiso previo de la alcaldía, afectando a sus companeros empresarios.

Aún así, los propietarios de las tortillerías que se ven afectados son los que realizan las denuncias, debido a que los vendedores representan una competencia desleal repercutiendo en sus ingresos económicos y haciendo un combate campal entre ellos mismos.

""Los propios industriales propician esta composición comercial y son ellos los que deben tomar en cuenta el reglamento. No podemos estar en una ciudad sin ley"", dijo el jurídico de la Secretaría de Salud.

Los consumidores de este alimento básico podrían adquirir infecciones intestinales como la salmonelosis, enfermedades diarreicas y hongos por la forma en que se despacha la tortilla, así también por la envoltura, ya que generalmente utilizan papel estraza que está fabricado por material reciclado como el cartón hasta una toalla sanitaria; este material está prohibido y se les exige el papel de grado alimenticio, advirtió Guzmán Vilchis.

Magali Matuz, jefe del Departamento de Control Sanitario del Ayuntamiento, reveló que hasta el momento no tiene cifra exacta de los aseguramientos de tortilla, pero adelantó ""tenemos llena la bodega porque se ha trabajado con lo del ambulantaje.

Así mismo agregó que los operativos contra esta venta clandestina se realizan dos o tres veces a la semana y en cada operativo tenemos un promedio de 10 ó 12 vehículos incautados en los que los vendedores reparten la tortilla.

Con relación al producto asegurado, David Guzmán detalló que ""los propietarios acuden al lugar donde nosotros concentramos las motocicletas y la tortilla, se les hace la devolución y únicamente queda uno o dos kilos como evidencia de que sí hacen reparto a domicilio; la primera vez se les llama la atención por escrito y si reinciden pagan una multa por la infracción al Reglamento de la Industria de la Masa y la Tortilla.

Sebastián Martínez Núnez, como cientos de individuos que comercializan la tortilla de casa en casa, senaló que trabaja para una tortillería como vendedor a diversas colonias de la periferia norte oriente, siendo éste un caso en el que el propio dueno de la tortillería viola la reglamentación.

De la misma manera, Martínez Núnez senaló que con su sueldo mantiene a sus tres hijos y su esposa, además de pagar la renta mensual de su vivienda sin conocer que viola una norma, ante la necesidad de sobrevivir.

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