La Fiscalía de Derechos Humanos pidió designar una psicóloga y trabajadora social para que realice un dictamen psicológico y victimológico a la trabajadora de base, Rocío Orozco Martín, por ser víctima de amenazas y discriminación tras ser expulsada arbitrariamente del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Municipio (SUTSM) durante un evento masivo.
Lo anterior, luego de que ella solicitara la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en su caso, ya que refirió que la asamblea del 25 de julio, el líder del Sindicato, José Manuel Ramírez Álvarez, la expulsó arbitrariamente en un acto donde el dirigente pidió a los sindicalizados que de frente le dijeran los errores en los que había incurrido.
Por tanto, Orozco Martín acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos y luego a la Fiscalía General del Estado para que determinen si existe una afectación emocional en su persona. Además, de que se generó el expediente número 3944-101-0101-2019, que será remitido a la Unidad Integral de Investigación y Justicia Restaurativa.
Al mismo tiempo, la trabajadora de base pidió por escrito le sea entregada un copia del estatuto que rige al Sindicato, ya que se es expulsada por represalias, derivadas de sus comentarios en contra del líder sindical y no por violar el documento que los rige.
“Como cualquier ciudadano mexicano tengo el derecho de dar mi punto de vista por la libre expresión que existe, y debido a tener conocimientos a los derechos que como ciudadana y agremiado a este Sindicato que usted representa”, escribió Orozco Martín en un documento dirigido al sindicato.
Estas acciones se dan luego de que Orozco Martín reprochara la falta de beneficios para los trabajadores y los aumentos desproporcionados que se han dado los líderes sindicales y como respuesta, el líder ordenó excluirla del sindicato.
“Se han servido con la cuchara grande, comenzando con los sueldos que tienen que son exhorbitantes y han desprotegido a los que menos ganan, pues no han hecho, ni van a hacer nada y respetuosamente le digo que es un mentiroso”, señaló Orozco.
Pero Orozco con micrófono en mano le respondió durante la asamblea: “Me va a expulsar porque no le gustó lo que le dije, sabe usted que es verdad, soy mujer y tengo el valor de decirle lo que se merece, pero su intolerancia es tal, que prefiere expulsarme”, puntualizó.
Presuntamente existe un negocio personal dentro del Sindicato la cual consta de vender las plazas que oscilan entre las 80 hasta 200 mil pesos.











