Trabajadoras del hogar migrantes exponen violencia

Trabajadoras del hogar migrantes exponen violencia

Las mujeres migrantes sufren pobreza a causa de las familias numerosas y el alcoholismo de los padres que incluso cambian a sus hijas por un trago de pox, dijo Paula Jiménez González del colectivo de Empleadas Domésticas de los Altos de Chiapas (Cedach) durante el “Conversatorio: Mujeres en las Migraciones”, realizado en San Cristóbal de Las Casas.

“Hablar de este tema es extenso y hay muchas situaciones por solucionar o por ver. Nosotras como colectivo de empleadas todas nuestras compañeras son migrantes de los Altos de Chiapas”, precisó.

Panorama

Se fueron de sus lugares de origen por infinidad de situaciones que las vulneran, como los matrimonios forzados con personas mayores a ellas a cambio de una vaca, un costal de maíz o por pox; “son situaciones fuertes”.

Además de marginación y pobreza en medio de familias numerosas donde el papá tiene problemas de alcoholismo, por lo que son las mujeres —en este caso las hijas— las que salen de sus casas para ayudar económicamente a la madre.

“Las mujeres salimos desde los 9 años”, dijo Paula y explicó que al llegar como empleada doméstica con esa edad a una ciudad como San Cristóbal implica que los patrones solo paguen con un plato de comida y en ocasiones, un lugar donde dormir.

Además de esta forma de violencia, también dijo que son vulnerables a caer en manos de hombres que únicamente buscan aprovecharse y las violentan física, psicológica y económicamente; “esto solo es una untadita de la realidad”, señaló.

A esto se le agrega las prácticas sistemáticas que invisibilizan a las trabajadoras del hogar y la discriminación.

“Este sistema de violencia nos ataca a todos y el problema es que ya lo normalizamos”, dijo, y en este caso también la violencia institucional.