Trabajadoras sexuales del primer cuadro de la ciudad se han negado rotundamente a cooperar con las autoridades para poder ser empadronadas y ser parte de un proyecto integral para ofrecerles servicios de salud, entre otras atenciones.
Lo anterior lo dio a conocer la titular de la Secretaría para la Igualdad de las Mujeres del ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, Enriqueta Burelo Melgar, quien además expresó que este proyecto desafortunadamente no se ha podido concretar en la ciudad por temor o miedo por parte de las sexoservidoras que operan en el centro de la capital.
En este sentido, explicó que las mujeres que practican el oficio más antiguo del mundo, no están organizadas, razón por la cual han intentado empadronarlas para poder acceder a beneficios: “nos ha resultado muy difícil el que nos faciliten sus datos”, enfatizó.
Sostuvo que “el propósito por parte de las autoridades municipales no son punitivas, ni para castigarlas o censurarles su trabajo, sino al contrario, para saber dónde operan y llegar a acuerdos para no tener fricciones con los vecinos y que puedan recibir atención médica, entre otros aspectos”.
Burelo Melgar dijo que básicamente lo que se necesita saber son sus datos personales, el horario que manejan, vestuario, cuestiones médicas para que se revisen periódicamente, y así evitar enfermedades de transmisión sexual y poderlas ayudar en estos temas.
Apuntó que “el sexoservicio no es un delito, siempre que no se practique en la vía pública y con escándalos, pero tenemos que trabajar con ellas para establecer acuerdos, ya que se han recibido quejas, principalmente de barrios céntricos”.
Finalmente, la funcionaria municipal exhortó a las trabajadoras sexuales a perder el miedo y acercarse o bien dejar a las autoridades ayudarlas con los servicios médicos y evitar la discriminación por parte de la policía y de la misma población.












