Autoridades estatales y locales trabajan en el desazolve de las bocabarras de Cahoacán, que pone en riesgo las poblaciones de Las Brisas, de lado de Suchiate, y La Cigüeña, del lado de Tapachula, así como la bocabarra del río Coatán, en San José, en el municipio de Mazatán. Los trabajos de prevención y limpieza han empezado, señaló personal de Protección Civil de esos municipios.
En el caso de la bocabarra de San Simón, que permite la salida de las aguas del río Coatán al océano Pacifico tras un recorrido de más de 100 kilómetros por territorio guatemalteco y mexicano, pasando por Motozintla, Cacahoatán, Tapachula, y finalmente Mazatán, el alcalde Pedro de la Cruz Villalobos dijo que el pasado martes (por la mañana) empezaron los trabajos de desazolve con maquinaria pesada.
Señaló que los sedimentos, basura y árboles que acarrea el río provocan el azolve, afirmando que no se hicieron trabajos de prevención porque año con año ocurre que en las primeras lluvias se arrastran sedimentos y provocan el problema, y una vez que esto sucede, hay atender las necesidades.
También expuso que hubo encharcamientos en viviendas cercanas a la zona del río, pero espera que todo vuelva a la normalidad en las próximas horas.
Afirmó que se mantendrá la vigilancia y trabajos de la comunidad y que las autoridades mantendrán limpia la zona para evitar este tipo de problemas, para que las personas no tengan contratiempos en sus actividades de pesca, agricultura y servicio turístico.
Reporte en bocabarra de Cacahoatán
Otra de las zonas de desembocadura de aguas que tienen problemas de azolvamientos es la bocabarra del río Cahoacán, que compete a los municipios de Tapachula, con la comunidad La Cigüeña y a Suchiate, y con Brisas del Mar; en esta zona se realizan acciones para atender la problemática.
En ambos casos se ha convocado a las instancias de Protección Civil municipales, así como a los habitantes de las dos comunidades para hacer trabajos de limpieza y desazolve para dar fluidez a la salida del agua del afluente hacia el mar.
En los últimos días se han registrado fuertes y torrenciales lluvias en la zona montañosa y las cabeceras municipales, mismas que han contribuido a que los ríos tengan arrastre de sedimentos, basura e incluso troncos y árboles, los cuales provocan el problema en la zona de unión entre ríos y agua del océano Pacifico.












