Trabajan en proyecto para generar energía

Trabajan en proyecto para generar energía

Francisco Sebastián Ramírez González, investigador posdoctorante del Instituto de Investigación e Innovación en Energías Renovables, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), dio a conocer que trabaja en un innovador proyecto para generar energía a partir de movimiento con determinados materiales.

Detalló que consiste en sintetizar materiales con propiedades diferentes, como el silicio, que sirve para los circuitos integrados como los chips; este por sí mismo, en las condiciones que se trabaja, no tiene fotoluminiscencia, pero en el laboratorio lo pasan por un proceso llamado silicio poroso.

Con eso generan poros en el material dotándolo de otras propiedades, como la fotoluminiscencia, que es complementado con óxido de zinc, lo que provoca una nueva estructura. El objetivo es lograr dispositivos que presenten un efecto llamado “piezoeléctrico”.

Esto es para poder generar energía eléctrica a través de la deformación mecánica, es decir, cuando se tiene un material que se puede mover, ese movimiento genera cargas superficiales que se pueden almacenar y reutilizar. La idea del proyecto es hacer dispositivos sensores y actuadores.

En mayores escalas esto puede aplicarse en topes, pistas para correr y, en general, lugares con mucho movimiento para que se genere mayor energía. Hoy día algunos grupos musicales lo han usado en sus conciertos.

Se trata de una línea de investigación que se ha trabajado desde hace años en varios países como Japón; en Chiapas, la Unicach es la única universidad que trabaja con ésta y con dichos materiales.

A gran escala, en otros países buscan crear micromáquinas autosustentables de energía, que son micromecanismos que se pueden utilizar como catéter para poder bombear un medicamento, hacer las punciones de una válvula, que necesitan una alimentación y el movimiento puede hacerlo.

Ramírez González trabaja junto con otro investigador en el proyecto. Ya tienen los materiales y ya están probando la piezoelectricidad a nivel laboratorio, pues la idea es empezar a generar dispositivos que puedan probarse en campo y de ahí escalar, para que en algún momento puedan vincularse con una empresa para hacer una transferencia tecnológica.